A partir de este martes, los ciudadanos sirios residentes en Países Bajos podrán solicitar un aumento de las ayudas para el retorno voluntario a Siria, dentro de un programa temporal con el que el Gobierno neerlandés pretende aliviar la presión sobre su sistema de asilo. La medida eleva las cuantías a 5.000 euros por adulto y 2.500 euros por menor, frente a los 2.800 y 1.650 euros anteriores.
El programa está dirigido exclusivamente a sirios que ya vivían en el país antes del 1 de octubre de 2025, y las solicitudes podrán presentarse hasta el 1 de enero de 2026 a través del portal del Servicio de Retorno y Salida (DT&V).
El ministro de Migración, David van Weel, afirmó que el objetivo es «favorecer los retornos voluntarios», reducir la saturación de los centros de acogida y permitir que quienes regresen puedan contribuir a la reconstrucción de Siria tras el final de la guerra civil. Van Weel añadió que la cooperación con las autoridades sirias es «esencial» para que los retornos sean seguros y sostenibles.
La presión migratoria está en el centro del debate político neerlandés. Un estudio reciente cifra en 1,7 millones el número de trabajadores extranjeros presentes en el mercado laboral, muy por encima de las estimaciones oficiales, que oscilaban entre 220.000 y 700.000. Las autoridades reconocen que el número de inmigrantes ilegal es aún más difícil de calcular, al tiempo que admiten una correlación entre el incremento poblacional derivado de la inmigración y un aumento de la delincuencia.
El anuncio se produce tras varias iniciativas diplomáticas destinadas a reforzar la cooperación con Damasco. En las últimas semanas, Países Bajos ha mantenido reuniones en Siria para facilitar retornos y mejorar las condiciones socioeconómicas en el país. Además, el Gobierno firmó recientemente una carta de intenciones con Uganda para utilizar el país africano como punto de tránsito para inmigrantes ilegales retornados.
El plan de retorno voluntario estará operativo durante un periodo limitado y forma parte de una estrategia más amplia para gestionar la presión migratoria y reorganizar el sistema de acogida neerlandés.