El grupo Patriotas por Europa ha alzado la voz en Bruselas frente a una de las tragedias más silenciadas de nuestro tiempo: la persecución religiosa contra los cristianos en África. En una jornada presidida por la eurodiputada Margarita de la Pisa, copresidenta del Grupo de Trabajo de Patriotas por la Libertad Religiosa, se ha denunciado el genocidio que asola el continente africano y el abandono de la comunidad internacional. El acto ha contado con la participación del secretario general de VOX, Ignacio Garriga, y diversas autoridades eclesiales y civiles africanas.
Durante su intervención, Ignacio Garriga ha denunciado con firmeza el genocidio cristiano y la inacción cómplice de gobiernos y medios occidentales. «No se puede hablar de África, un continente con el que tengo una conexión profunda, sin mencionar la persecución de los cristianos», declaró. Ha recordao que más de 380 millones de cristianos sufren una persecución violenta y que los cuerpos de las víctimas «se ven desde el espacio», aunque los medios globalistas lo oculten deliberadamente.
Garriga ha señalado con claridad a los responsables de esta ocultación: «En España, la televisión pública controlada por el Gobierno socialista ha llegado incluso a calificar de bulo el genocidio de cristianos. Hasta ese punto de desprecio por la verdad llega la tiranía progresista y su odio a lo cristiano».
El dirigente de VOX ha subrayado que la persecución se extiende por todo el mundo: «En China y Corea del Norte, el acoso estatal es sistemático; en India, los cristianos son discriminados; y en Hispanoamérica, se enfrentan a la hostilidad de regímenes comunistas como el de Nicaragua».
Ante esta realidad, Garriga ha apelado a las naciones europeas a abandonar la indiferencia: «No está escrito en ningún sitio que los cristianos deban vivir con miedo. Europa nació en Belén hace dos mil años, y sobre esos valores se levantó la civilización occidental». «Olvidar hoy a los cristianos perseguidos, ha concluido, sería traicionar nuestra historia, nuestras raíces y nuestra fe. Las fuerzas patriotas no permanecerán en silencio ante este genocidio que las élites globalistas y los medios progresistas tratan de ocultar al mundo».
De la Pisa, por su parte, ha advertido que «no se puede hablar de democracia ni de derechos humanos mientras miles de personas son asesinadas por su fe en Cristo». Ha recordado que sólo en el África subsahariana se han producido 24 golpes de Estado desde 2020, muchos acompañados de campañas de represión, violencia interétnica y eliminación sistemática de comunidades cristianas.
Entre los ponentes ha destacado el sacerdote tanzano Charles Kitima, secretario general de la Conferencia Episcopal de Tanzania, quien ha denunciado ante los eurodiputados la persecución sufrida por la Iglesia en su país. «Los jóvenes temen ser asesinados y secuestrados con munición proporcionada por el propio Gobierno», ha relatado, subrayando que «sin educación cívica no hay democracia ni futuro». También ha intervenido el laico católico zambiano Elvis Ng’andwe, de la Red África-Europa Fe y Justicia, quien ha recordado que «en las zonas más pobres y olvidadas, las parroquias han sido el único lugar donde se ha enseñado civismo, respeto y sentido de comunidad».
Los datos son demoledores. Según la organización Puertas Abiertas, más de 365 millones de cristianos sufren persecución en el mundo, la mayoría en África. Sólo en Nigeria han sido asesinados más de 7.000 cristianos en lo que va de año, superando los 50.000 desde 2009. En países como Somalia, Sudán, Burkina Faso o Níger, las comunidades cristianas están prácticamente al borde del exterminio.
Pese a la magnitud de esta tragedia, los organismos internacionales y las grandes ONG se empeñan en negar su dimensión religiosa, reduciendo las matanzas a simples «conflictos étnicos». Este enfoque, promovido por instituciones como la ONU, Amnistía Internacional o Médicos Sin Fronteras, constituye, según los organizadores, una estrategia de blanqueo ideológico que esconde el verdadero motivo del horror: el odio al cristianismo.