«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
ha detenido a diputados de la oposición y exministros

Patriotas por Europa denuncia el plan de Tusk para desmantelar el Estado de derecho en Polonia con el beneplácito de Bruselas

El primer ministro polaco, Donald Tusk, y la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. Europa Press

Una misión de investigación en Varsovia liderada por políticos patriotas europeos ha concluido esta semana que el Gobierno izquierdista-liberal del primer ministro polaco, Donald Tusk, está “erosionando sistemáticamente las normas democráticas y el Estado de derecho” bajo el pretexto de la llamada “democracia militante”. La delegación ha denunciado también el silencio cómplice de la Unión Europea ante estos abusos, acusando a Bruselas de aplicar un doble rasero: castigar a los gobiernos conservadores mientras protege a los liberales cuando pisotean los mismos principios que dicen defender.

Desde que asumió el poder en diciembre de 2023, el Ejecutivo de Tusk ha detenido a diputados de la oposición y exministros, ha recortado la financiación pública al partido opositor Ley y Justicia (PiS), ha tomado por la fuerza los medios públicos y la fiscalía, ha destituido ilegalmente a jueces y ha ignorado sentencias judiciales que no le convenían. Incluso llegó a intentar anular los resultados de las elecciones presidenciales ganadas por Karol Nawrocki, un candidato independiente opuesto a su línea europeísta.

El primer ministro polaco ha defendido estas medidas como un ejercicio de “democracia militante”, la idea de que los valores liberales deben imponerse aunque sea a costa de las normas legales. En la práctica, esto ha servido para eludir la independencia judicial y censurar a la oposición en nombre de una supuesta defensa de la democracia.

La delegación, denominada Comité Escudo de la Libertad, estuvo encabezada por el eurodiputado español Hermann Tertsch, del grupo Patriotas por Europa. Durante su visita a Varsovia, el comité se reunió con abogados, jueces, exfuncionarios, representantes de la sociedad civil y víctimas directas de la represión gubernamental. Entre los casos documentados figura el del sacerdote Michał Olszewski, detenido durante siete meses en condiciones descritas como “tortura”, y el de Marek Grabowski, presidente de una organización profamilia cuya casa fue registrada por seis agentes armados y enmascarados ante la mirada aterrorizada de sus cuatro hijos. Directores de organizaciones conservadoras y cristianas también denunciaron intimidaciones por parte de los servicios estatales.

Polonia se ha convertido en un laboratorio de acciones autoritarias apoyadas por Bruselas para ensayar métodos de hostigamiento contra la creciente popularidad de los partidos soberanistas”, denunció Tertsch. La comisaria húngara para Asuntos de la UE, Boglárka Bólya, también presente en la misión, advirtió de que los métodos de Tusk podrían extenderse a otros países europeos.

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