Los eurodiputados Hermann Tertsch y Jorge Martín Frías, del grupo Patriotas por Europa, han denunciado en Bruselas la connivencia del Gobierno colombiano con redes del crimen organizado, y han reclamado a la Comisión Europea una revisión inmediata de la financiación que la UE destina a Colombia.
Ambos parlamentarios han presentado una pregunta escrita dirigida a Kaja Kallas, vicepresidenta de la Comisión y alta representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, en la que advierten que el Ejecutivo de Gustavo Petro «ha manifestado su voluntad de no combatir el narcotráfico al negar la existencia del Cártel de los Soles» —una organización designada como grupo terrorista por Estados Unidos—.
La denuncia llega en un momento especialmente crítico, con Colombia sumida en un repunte de violencia que no se vivía desde hace décadas. Asesinatos de ciudadanos, líderes políticos y miembros de las fuerzas de seguridad vuelven a ser noticia diaria mientras el Gobierno colombiano ha optado por mirar hacia otro lado.
También han puesto el foco en la responsabilidad de Bruselas, recordando que la Unión Europea, «bajo el pretexto de la cooperación y del mal llamado proceso de paz —que ha tenido como consecuencia la institucionalización de terroristas en Colombia—», ha transferido millones de euros a una supuesta «paz» que, en la práctica, ha servido para fortalecer estructuras afines al chavismo y al crimen transnacional.
«Todo ello —han señalado— ha favorecido a fuerzas totalitarias, como se evidencia en los atentados y asesinatos cometidos por el crimen organizado», dejando en evidencia el fracaso del modelo impulsado desde el globalismo internacional.
En su escrito, presentado a principios de septiembre, los eurodiputados preguntan si la Unión puede seguir financiando a un gobierno que, lejos de combatir las mafias transnacionales, colabora en su ocultamiento; si existe alguna revisión urgente de la política de cooperación con Colombia; y qué medidas concretas piensa adoptar la Comisión para evitar que el dinero del contribuyente europeo acabe en manos de grupos criminales.
La iniciativa se ha enmarcado en el trabajo de fiscalización que Patriotas por Europa ha venido realizando en el Parlamento Europeo, con el objetivo de desenmascarar los vínculos entre el narcosocialismo latinoamericano y las instituciones comunitarias. Según denuncian, estas redes operan con la complicidad de burócratas y organismos globalistas que, lejos de defender la libertad y el Estado de Derecho, protegen a regímenes abiertamente hostiles a Europa y a sus valores.