Un estudio del Instituto Francés de Opinión Pública (IFOP) ha desvelado que cerca de la mitad de las mujeres francesas han sufrido alguna forma de acoso o agresión sexual en las playas del país. Según los datos recogidos en 2023, el 49% de las mujeres mayores de 18 años declara haber sido víctima de comportamientos como gestos inapropiados, comentarios sexistas, exhibicionismo o tocamientos no consentidos durante sus visitas a las playas.
El sondeo, realizado a una muestra representativa de más de mil mujeres, pone de manifiesto que estos incidentes no son aislados. Muchas de las afectadas, especialmente las más jóvenes, relatan que han tenido que modificar sus hábitos: evitar ciertas zonas, ir acompañadas, no bañarse solas o incluso renunciar a ir a la playa para no exponerse. El estudio destaca que el acoso se produce tanto en playas urbanas como en zonas más concurridas durante los meses de verano.
Estos resultados han cobrado especial relevancia en ciudades como Marsella, donde las autoridades locales han decidido actuar de forma concreta. El Ayuntamiento ha ampliado el dispositivo «Safer Plages» a ocho playas vigiladas, entre ellas Prado, Catalans, Borély y Pointe Rouge. El sistema permite a cualquier persona alertar en tiempo real, de forma anónima y geolocalizada, a través de una aplicación móvil cuando detecta una situación de acoso o agresión sexual.
Los mediadores presentes en las playas reciben la alerta y acuden de inmediato para proteger a la víctima, disuadir al agresor y, si es necesario, avisar a la policía. Según el consistorio marsellés, esta herramienta ya ha permitido numerosas intervenciones desde su puesta en marcha y se considera un avance práctico para mejorar la seguridad en los espacios públicos de ocio.
El estudio del IFOP también revela que una mayoría de las mujeres consultadas (69%) cree que este tipo de aplicaciones de denuncia pueden ayudar a reducir los casos de acoso en las playas. Sin embargo, solo la mitad considera que esto las animaría a frecuentar más estos lugares o a sentirse más cómodas.
Las autoridades francesas y los responsables municipales insisten en que el objetivo es garantizar que las playas sigan siendo espacios de descanso y disfrute para todos, sin que las mujeres tengan que temer ser víctimas de comportamientos inapropiados. El dispositivo de Marsella se mantendrá activo durante toda la temporada estival y se evalúa su posible ampliación a otras zonas del litoral.
Organizaciones y expertos en igualdad de género consideran que estos datos del IFOP deben servir para seguir impulsando campañas de sensibilización y medidas preventivas en todo el país, más allá de las soluciones tecnológicas. La lucha contra el acoso sexual en espacios públicos, incluidas las playas, sigue siendo una prioridad para reducir la sensación de inseguridad que afecta a una parte importante de la población femenina.