«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
De origen tunecino y egipcio

Quedan en libertad cuatro inmigrantes que incendiaron un centro de deportación en Turín e hirieron a un trabajador: el juez alega que el fuego «no era grave»

Imagen de archivo de coches de la policía italiana. Europa Press.

Un nuevo episodio de violencia en un centro de deportación en Europa ha desatado la polémica en Italia después de que cuatro inmigrantes acusados de provocar un incendio en Turín hayan sido puestos en libertad apenas dos días después de su detención, según relata el diario Italia La Stampa.

Los hechos se produjeron en el Centro de Retención para Repatriación (CPR) de Corso Brunelleschi hace una semana, donde varios internos –de origen tunecino y egipcio– habrían iniciado un fuego en una de las instalaciones tras protagonizar disturbios.

Según la investigación policial, uno de los implicados llegó a advertir previamente de sus intenciones: «Ahora voy a prenderlo todo». Poco después, inició el incendio en un baño del recinto, generando una densa nube de humo tóxico que se extendió por toda la zona y puso en riesgo a trabajadores y otros internos.

Durante el incidente, los implicados bloquearon los intentos del personal por sofocar las llamas y agredieron a uno de los trabajadores, que tuvo que ser trasladado al hospital tras el ataque. Otros empleados resultaron afectados por inhalación de humo.

Los bomberos lograron finalmente controlar el incendio en medio de grandes dificultades, mientras la situación derivaba en un motín dentro del centro, en un contexto de creciente tensión en estas instalaciones en los últimos meses.

Pese a la gravedad de los hechos, la juez instructora, Francesca Morelli, ordenó la puesta en libertad de los cuatro detenidos al considerar que el incendio no alcanzaba la categoría legal de “gran fuego destructivo” exigida por la legislación penal italiana.

La magistrada rebajó así los cargos a daños, lo que permitió la excarcelación inmediata de los sospechosos, una decisión que ha generado un fuerte rechazo en el ámbito policial y judicial.

Por su parte, la Fiscalía mantenía acusaciones más graves, incluyendo incendio, lesiones agravadas y amenazas, subrayando que el humo hizo «imposible respirar» en varias zonas del centro y puso en peligro la vida de los presentes.

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