Un capo iraquí del tráfico de inmigrantes, conocido como el «padrino de los traficantes» y condenado en Francia por liderar una lucrativa red de tráfico de personas, reside actualmente en el Reino Unido, donde presuntamente ha solicitado asilo mientras trabaja de forma ilegal, según una investigación difundida por la BBC que ha provocado una reacción urgente del Gobierno británico.
Se trata de Twana Jamal, un ciudadano kurdo iraquí que fue condenado en 2016 a cinco años de prisión por un tribunal francés tras ser considerado uno de los mayores responsables del tráfico de inmigrantes a través del Canal de la Mancha. Durante el juicio, la Fiscalía sostuvo que obtenía beneficios de hasta 100.000 libras semanales, cobrando alrededor de 4.500 libras por cada ilegal trasladado al Reino Unido.
De acuerdo con la investigación de la BBC, Jamal ha sido localizado en la localidad de Blaby, en el condado inglés de Leicestershire, donde habría sido visto trabajando en un establecimiento comercial, conduciendo un vehículo sin permiso y utilizando, supuestamente, una identidad falsa. En una conversación grabada, el presunto traficante aseguró residir en Leicester y presumió de su supuesta influencia en la zona. «Conocemos a todo el mundo en esta ciudad, esta ciudad es nuestra», afirmó. Además, sostuvo que estaba «ganando buen dinero» y añadió que no temía ser detenido porque «aquí nadie nos toca» y «ni siquiera la policía te detendrá».
Cuando posteriormente fue abordado por un equipo de la BBC, Jamal negó haber participado alguna vez en actividades de tráfico de personas. También aseguró que reside en el Reino Unido desde 2009 y que presentó una solicitud de asilo, cuya resolución, según dijo, continúa pendiente. Al ser preguntado por una fotografía tomada durante el proceso judicial celebrado en Francia en 2016, respondió escuetamente: «No me importa», rechazando explicar las circunstancias de aquella condena.
Ante la difusión del caso, Downing Street confirmó que está investigando con urgencia las informaciones. Una portavoz del número 10 declaró: «Tengo limitaciones en lo que puedo decir sobre un caso individual. Pero compartimos la conmoción del público ante estas informaciones y estamos trabajando con urgencia para esclarecer los hechos».
La representante del Ejecutivo añadió: «No toleraremos el abuso de nuestro sistema de inmigración y por eso estamos deportando a personas que no tienen derecho a permanecer aquí al ritmo más alto en casi una década».
Durante el juicio celebrado en Francia, los fiscales sostuvieron que Jamal dirigía desde aproximadamente 2012 una organización asentada en el campamento de Grand-Synthe, próximo a Dunkerque, considerada una pieza clave para introducir migrantes en el Reino Unido.