El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, ha lanzado un duro ataque contra el Partido de los Socialistas Europeos (PES) después de que este aprobara su expulsión definitiva, una medida que marca la ruptura total entre la izquierda de Bruselas y el Gobierno eslovaco.
Durante un mensaje publicado el domingo, Fico calificó a los socialistas europeos como «el partido de los homosexuales y los belicistas» y acusó al PES de haber abandonado los valores clásicos de la izquierda, como la justicia social, la paz y la soberanía de los pueblos.
El congreso del PES, celebrado en Ámsterdam el 18 de octubre, votó por unanimidad la expulsión del partido SMER-SD, liderado por Fico, alegando que su «posición política contradice gravemente los valores fundamentales de la familia socialista europea». La decisión fue anunciada por el secretario general de la organización, Giacomo Filibeck, quien advirtió que «sólo puede formar parte del PES quien comparta sus principios en materia de igualdad y diversidad».
Fico, que gobierna Eslovaquia desde 2023 con un programa anti-globalista, pro-paz y en defensa de la familia tradicional, respondió asegurando que la expulsión es «una medalla de honor«: «Si nos expulsan por decir que existen solo dos sexos, que el matrimonio es entre un hombre y una mujer y que la ley eslovaca prevalece sobre la de Bruselas, entonces es un honor ser expulsado».
El líder eslovaco también denunció que su postura contraria al envío de armas a Ucrania y su defensa de la soberanía nacional frente a la Unión Europea fueron determinantes para la decisión. «El PES ya no representa a los trabajadores ni a los pueblos, sino a las élites globalistas que viven de la guerra y de la ideología de género», afirmó.
Desde Bratislava, el jefe de la Oficina del Gobierno, Juraj Gedra, celebró la expulsión como «nuestra victoria y su vergüenza«, asegurando que SMER-SD «por fin es libre» de decidir su futuro político en Europa.
Desde su regreso al poder, Fico ha sido una de las voces más firmes contra el globalismo de Bruselas, denunciando la presión ideológica de la UE sobre los Estados miembros. Su salida del bloque socialista marca un nuevo realineamiento político en Europa Central, donde la corriente soberanista gana fuerza frente al bloque progresista occidental. «Nos llaman retrógrados por defender lo que siempre ha sido Europa: la familia, la paz y el sentido común», sentenció Fico. «Pero prefiero estar fuera del PES y dentro de la historia», culminó.