«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Özil terminó afiliándose al partido de Recep Erdoğan

Sancionan a un profesor del Servicio de Inteligencia en Alemania por criticar el multiculturalismo: «Hay jugadores de fútbol con pasaporte alemán, pero su corazón está en otra parte»

Mezut Özil y Recep Erdogan. Redes Sociales.

El Tribunal Administrativo Federal ha ratificado la sanción impuesta al profesor de inteligencia Martin Wagener, acusado de «falta de moderación» por publicar un libro en el que defiende la identidad nacional y critica las políticas oficiales de multiculturalismo. El tribunal consideró «legal» que el Servicio Federal de Inteligencia (BND) redujera su salario en un 10 % durante dos años.

El libro en cuestión, titulado Kulturkampf um das Volk (Guerra cultural por el pueblo), plantea una reflexión sobre la erosión de la cohesión nacional alemana y el papel de la inmigración masiva en la transformación cultural del país. Sin embargo, el BND lo acusó de «insultar a los ciudadanos de origen extranjero» y de violar su deber de neutralidad política como funcionario público.

El fragmento más polémico al que se aferró la acusación hacía referencia a los futbolistas Mesut Özil, Ilkay Gündoğan y Emre Can, a quienes Wagener describió como «turcos con pasaporte alemán» que «juegan por Alemania por motivos de carrera, pero seguirán siendo turcos de corazón«. Los jueces consideraron que esa frase «podría dañar la confianza en él como docente federal», aunque admitieron que el resto del libro no violaba la Constitución y se enmarcaba en una legítima reflexión académica sobre la identidad nacional.

Wagener, profesor de la Academia del BND desde 2012, permanece suspendido desde 2022, cuando el servicio de inteligencia le retiró su acreditación de seguridad. El caso ha desatado un intenso debate sobre la libertad de expresión en Alemania, un país donde las ideas contrarias al multiculturalismo son cada vez más perseguidas por el Estado y los medios. La comentarista Sabine Beppler-Spahl, en The European Conservative, advirtió que «una sociedad democrática no puede ni debe prohibir el debate sobre la identidad cultural y el sentimiento nacional«.

Paradójicamente, los hechos parecen dar la razón a Wagener: Mesut Özil terminó afiliándose al partido de Recep Tayyip Erdoğan, y tanto él como Gündoğan ya habían sido criticados por posar junto al líder turco en 2018, cuestionando su lealtad a los valores democráticos alemanes. El castigo a Wagener confirma que en la Alemania del progresismo, defender la identidad nacional se ha convertido en un delito de pensamiento.

+ en
Fondo newsletter