
La Unión Europea se dispone a reabrir su mercado a la carne de ave y la miel procedentes de Brasil apenas un mes después de que entrara en vigor el veto comunitario a varios productos de origen animal del gigante sudamericano.
Según han anunciado las autoridades brasileñas, la auditoría realizada por la UE sobre los controles aplicados al uso de antimicrobianos en la cadena de producción ha concluido de manera favorable, por lo que las exportaciones podrán retomarse «en breve» una vez finalicen los procedimientos administrativos pendientes.
La suspensión comenzó el pasado 3 de septiembre y afectó a diferentes productos de origen animal, entre ellos carnes, pollo, pescado, huevos y miel. Bruselas adoptó la medida después de considerar que Brasil no había acreditado suficientemente el cumplimiento de las exigencias europeas sobre el uso de determinados medicamentos antimicrobianos a lo largo de toda la cadena productiva.
La UE envió posteriormente una misión de auditoría para analizar sobre el terreno los mecanismos brasileños de control y supervisión. El resultado, según el Gobierno de Brasil, ha sido positivo.
Esto permitirá levantar las restricciones sobre la carne de ave y la miel, aunque la reapertura no será inmediata: todavía deben completarse los procedimientos administrativos necesarios antes de que estos productos puedan volver a entrar con normalidad en los supermercados europeos.
El anuncio se produjo durante una reunión celebrada este miércoles en Milwaukee, Estados Unidos, entre el comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, y los ministros brasileños de Exteriores, Mauro Vieira, y de Industria y Comercio, Márcio Elías Rosa. El encuentro tuvo lugar en los márgenes de la reunión de ministros de Comercio del G20.
La decisión tiene una especial relevancia para Brasil. El país sudamericano es el mayor exportador mundial de carne de pollo y uno de los principales actores del mercado cárnico internacional, por lo que cualquier restricción de acceso al mercado europeo tiene consecuencias importantes para sus productores.
La Unión Europea constituye además uno de los destinos relevantes de las exportaciones agroalimentarias brasileñas. La reapertura permitirá que las empresas brasileñas recuperen progresivamente el acceso al mercado comunitario y aumentará nuevamente la oferta disponible para distribuidores y consumidores europeos.
El regreso del producto brasileño se produce además en un contexto marcado por la subida de numerosos alimentos y la presión sobre los costes de producción en Europa.
La eliminación de las restricciones no alcanzará, al menos de momento, a todos los productos afectados. La carne de vacuno brasileña seguirá sometida a un procedimiento diferente y su eventual regreso al mercado europeo podría demorarse considerablemente más.
Según las autoridades brasileñas, el veto sobre este producto podría prolongarse hasta dos años, y Bruselas todavía no ha comunicado una fecha para una eventual reapertura. Por tanto, el levantamiento será inicialmente parcial: pollo y miel podrán regresar a Europa una vez culminados los trámites burocráticos, mientras el vacuno continuará fuera del mercado comunitario.
La decisión europea se conoce además en un momento especialmente sensible para el sector agroalimentario comunitario, con los agricultores europeos pendientes del aumento de las importaciones procedentes de terceros países y del futuro de las relaciones comerciales con América del Sur.
Brasil es una de las grandes potencias agrícolas mundiales y uno de los principales productores de alimentos incluidos en el comercio entre la UE y Mercosur.
La reapertura de las importaciones de pollo y miel, sin embargo, responde en este caso a una cuestión sanitaria y regulatoria concreta: la auditoría realizada después de que Bruselas reclamara garantías sobre el uso de antimicrobianos.
Superada esa revisión, las autoridades brasileñas esperan recuperar «en breve» uno de sus principales mercados exteriores, apenas unas semanas después de que el veto europeo cerrara temporalmente la entrada de sus productos.