La televisión pública sueca SVT ha sido sancionada por el organismo regulador de medios, el Granskningsnämnden, por referirse a personas que entraron ilegalmente en Reino Unido como «inmigrantes ilegales». La decisión se produjo tras dos quejas de espectadores por un reportaje emitido en septiembre en el informativo principal Rapport.
El segmento abordaba las protestas contra la inmigración celebradas en Reino Unido y señalaba la participación de grupos calificados como «extremistas de derecha». Durante la emisión, se entrevistó a varios manifestantes que expresaban su preocupación por el aumento de la inmigración ilegal y por la inseguridad en sus barrios.
Tras los testimonios, el corresponsal de SVT en Reino Unido explicó que cifras récord de «inmigrantes ilegales» habían cruzado el Canal de la Mancha ese año. La expresión utilizada coincide con la terminología recogida en la legislación británica, concretamente en la Illegal Migration Act, que clasifica como inmigración ilegal las entradas por rutas irregulares sin permiso válido.
Sin embargo, el regulador sueco de la televisión concluyó que describir a individuos como «inmigrantes ilegales» vulnera las normas de objetividad e imparcialidad. En su resolución escrita, el organismo sostuvo que, aunque las autoridades británicas definan el fenómeno como inmigración ilegal, ello no justificaría emplear ese término para referirse a las personas.
La decisión no fue unánime. El vicepresidente del órgano, Ulrik von Essen, y el miembro Staffan Rosell discreparon y consideraron que el reportaje no debía haber sido sancionado.