«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
También tiene cargos por maltrato familiar

Un cuidador inmigrante sirio agrede sexualmente a una anciana de 80 años en Suecia y recibe sólo un año de prisión

La policía de Suecia. Europa Press
La policía de Suecia. Europa Press

La degradación de la seguridad en ciertos países europeos vuelve a quedar en evidencia tras la condena impuesta en Suecia a un cuidador domiciliario de origen sirio que agredió sexualmente a una mujer de 80 años durante una visita en su domicilio en la ciudad de Vänersborg.

El sirio, de 48 años y padre de seis hijos, llegó a Suecia durante la oleada migratoria de 2015 y obtuvo la ciudadanía sueca en octubre de 2024. Esa nacionalidad le blinda frente a la expulsión, pese a la gravedad de los hechos. El Tribunal de Distrito de Vänersborg lo ha condenado a un año de prisión y al pago de 100.000 coronas suecas (unos 9.400 euros) en concepto de indemnización a la víctima.

Según la sentencia, el acusado permaneció un largo periodo dentro del domicilio de la anciana en agosto del pasado año. Durante la visita, realizó comentarios improcedentes sobre la vivienda, preguntó por su estado civil e incluso le planteó la posibilidad de alquilar una habitación en la casa.

La víctima relató posteriormente que el hombre introdujo el dedo en sus genitales durante un tiempo que estimó entre 15 y 30 minutos. Según su testimonio, el agresor llegó a decirle que su vagina «no parecía muy usada», en una escena de extrema humillación y abuso de poder, aprovechando su condición de cuidador.

La mujer denunció lo ocurrido al día siguiente a otra trabajadora de asistencia domiciliaria y a un familiar, lo que derivó en la intervención policial.

Durante el interrogatorio, el sirio acusado reconoció haber tocado los genitales de la anciana, pero sostuvo que se trataba de un supuesto tratamiento solicitado por ella y que estaba aplicando lubricante. El tribunal rechazó esa versión por carecer de credibilidad.

La investigación del teléfono móvil del condenado reveló además material pornográfico centrado en mujeres de edad avanzada y visitas a páginas especializadas en ese tipo de contenido.

El caso no se limita a la agresión contra la anciana. El tribunal también lo declaró culpable de agredir a su hija de 13 años y de amenazar de muerte a su primera esposa delante de sus hijos después de que ella se negara a compartir habitación con él. Sin embargo, fue absuelto de otros cargos relacionados con presunto maltrato infantil y amenazas adicionales.

Los servicios sociales ya tenían constancia de conflictos familiares previos, incluyendo denuncias por castigos físicos a los hijos y la existencia de un segundo matrimonio religioso que habría generado tensiones en el hogar.

La abogada de la víctima subrayó el devastador impacto psicológico que ha sufrido la mujer tras los hechos. Según consta en la sentencia, la anciana ha manifestado que ya no ve sentido en continuar viviendo. «Para ella ha sido un abuso gravísimo. Además, cometido por personal de asistencia domiciliaria y en su propia casa, donde tenía derecho a sentirse segura», declaró su letrada.

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