Una operación contra el tráfico de personas terminó en tragedia frente a la isla griega de Quíos, después de que una lancha rápida empleada por mafias de la inmigración ilegal colisionara con una patrullera de la Guardia Costera griega cuando intentaba forzar un desembarco clandestino desde la costa turca de Esmirna.
Según datos oficiales, al menos 15 personas fallecieron y 25 resultaron heridas, entre ellas dos agentes de la Guardia Costera. Las víctimas mortales —once hombres y cuatro mujeres— viajaban en la embarcación utilizada por los traficantes. Los servicios de emergencia atendieron también a diez menores y a varias mujeres, dos de ellas embarazadas, que perdieron sus fetos pese a encontrarse fuera de peligro.
Los hechos se produjeron frente a la playa de Mirsinidi, cuando los guardacostas detectaron una lancha rápida aproximándose a gran velocidad para desembarcar ilegalmente. Ante la maniobra evasiva del piloto, se inició una persecución para impedir la llegada a tierra. Durante esa huida, la embarcación de los traficantes colisionó con la patrullera.
Las autoridades subrayan que la actuación de la Guardia Costera respondía a su obligación legal de proteger las fronteras marítimas y desmantelar rutas criminales que ponen en riesgo vidas humanas. La colisión dejó también dos agentes heridos —uno con luxación de hombro y otra con conmoción cerebral—.
La tragedia vuelve a poner el foco en las redes de tráfico de personas que operan desde la costa turca, utilizando lanchas rápidas, sobrecargadas y maniobras temerarias para burlar a las autoridades. Este patrón incrementa de forma exponencial el riesgo de choques, naufragios y muertes, tanto de los ocupantes como de los agentes que intervienen.
A esta hora, continúan las labores de búsqueda y rescate por mar y aire para localizar a posibles desaparecidos. Las autoridades griegas insisten en que la única forma de evitar nuevas tragedias es cortar las rutas de las mafias, reforzar el control fronterizo y perseguir penalmente a quienes mercantilizan con la vida humana.