Un informe publicado este martes por el Comité de la Judicatura de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos evidencia los esfuerzos de las élites de Bruselas para censurar información, condicionar a plataformas de redes sociales y encuadrar narrativas, echando mano de recursos como la Ley de Servicios Digitales.
De acuerdo con el documento titulado «The Foreign Censorship Threat, part II» (Amenazas a la censura extranjera, parte 2), órganos como la Comisión Europea han sido fundamentales a la hora de instrumentalizar estos ataques contra la libertad de expresión, utilizando el pretexto de que están combatiendo «discursos de odio» y «desinformación».
«La Comisión Europea ha trabajado para censurar información verdadera y discursos sobre varios de los más importantes debates políticos en la historia reciente, incluyendo la pandemia del Covid 19, la inmigración masiva y asuntos sobre transgéneros. Luego de diez años, la Comisión Europea ha establecido suficiente control sobre el discurso global en línea para suprimir narrativas que amenazan el poder de la Comisión», señala el sumario del escrito.
La publicación recalca que estas maniobras se han dado «por mucho tiempo en secreto», indicando que ahora «han salido a la luz por primera vez», responsabilizando a Ursula von der Leyen, entre otros dirigentes europeos, de todo ello.
Según señala el informe, esta masiva campaña de censura y bloqueo informativo se habría dado en un contexto en el que hay pruebas de al menos 100 reuniones desde el año 2015 para presionar cambios en el discurso sobre temas específicos, apuntando hacia la Ley de Servicios Digitales como la expresión más acabada de estos esfuerzos por bloquear narrativas políticas alternativas.
Igualmente, el escrito de más de 160 páginas es claro en detallar que la supresión de las narrativas emergentes ha tenido como objetivo primordial enfilar contra las voces conservadoras, sugiriendo al Congreso estadounidense tomar medidas legislativas contra dicho cerco impulsado por Bruselas.