Un hombre de nacionalidad india ha sido condenado en el Reino Unido a 21 meses de cárcel por abusar de una niña de 12 años durante un vuelo entre Bombay y Londres. El acusado, Javed Inamdar, directivo de una empresa naviera y padre de dos hijos, fue hallado culpable por un jurado tras negar los hechos y asegurar que confundió a la menor con su esposa mientras dormía.
El incidente ocurrió la noche del 14 de diciembre de 2023 a bordo de un avión de British Airways con destino al aeropuerto de Heathrow. Según quedó probado en el Tribunal de la Corona de Isleworth, el hombre aprovechó que la menor dormía a su lado para tocarla por debajo de la ropa, después de acariciarle la mano para tantear su reacción. La víctima despertó sobresaltada y gritó pidiendo ayuda, lo que alertó a la tripulación y al resto de pasajeros.
Una pasajera que viajaba cerca aseguró haber oído a la joven decir repetidamente «¡Suéltame!» y «¡No me toques!», mientras lloraba desconsolada. La jefa de cabina, Rebecca Rooney, explicó que la niña estaba «en estado de shock», abrazándose a sí misma y con las rodillas encogidas. Según su relato, la menor dijo que el hombre le había tocado el pecho.
Tras el escándalo, el acusado fue trasladado a otro asiento hasta el aterrizaje. Ya en el aeropuerto londinense, fue detenido por la policía y posteriormente interrogado. Inamdar afirmó no recordar nada, alegando que se encontraba «en un sueño profundo» y que el contacto físico se debió «a un malentendido». También negó sentir atracción por menores y dijo que en su país «las niñas son vistas como diosas».
Durante la vista oral, el hombre compareció vestido con un chándal gris de prisión y asistido por un intérprete de hindi. Lloró en varias ocasiones mientras escuchaba el testimonio de la víctima y de los testigos. Su abogado argumentó que su cliente «había tenido éxito profesional en India», que se encontraba «lejos de su familia» y que «no tenía intención sexual alguna».
El juez Simon Davis, al dictar sentencia, calificó la agresión de «acto repugnante y cobarde» y destacó que el tribunal «protegerá a menores como la víctima, especialmente a esa edad». Consideró como atenuante las dificultades personales del acusado durante su estancia en Reino Unido, donde no tiene estatus legal ni permiso de residencia.