El fiscal general de Suecia ha decidido no presentar un recurso final ante el Tribunal Supremo en el caso del menor inmigrante condenado por asesinato tras matar a tiros a un padre de familia a las afueras de un restaurante en la ciudad de Uppsala, una decisión que confirma que no será deportado pese a la gravedad del crimen.
Según informó el diario local UNT, la decisión del máximo responsable del Ministerio Público implica que queda firme el fallo de los tribunales inferiores, poniendo punto final a la batalla judicial sobre la expulsión del adolescente, que tenía 15 años en el momento del asesinato.
El caso se remonta al 13 de mayo de 2025, cuando un hombre de 52 años fue asesinado a tiros frente a un restaurante. La víctima acababa de salir del local cuando fue abordada y recibió varios disparos, falleciendo posteriormente a causa de las heridas. La policía sueca detuvo al sospechoso pocos minutos después del ataque. El adolescente intentó huir del lugar en un patinete, pero fue interceptado tras una breve persecución.
La Fiscalía sostuvo durante el juicio que se trataba de un asesinato por encargo, presuntamente organizado a través de servicios de mensajería cifrada. Según las pruebas presentadas ante el tribunal, el menor habría aceptado ejecutar el crimen a cambio de unos 200.000 coronas suecas, alrededor de 18.700 euros.
El Tribunal de Distrito condenó al menor por asesinato y le impuso inicialmente tres años de detención juvenil. Además, otro menor de 17 años fue condenado como cómplice, acusado de haber ayudado a facilitar el arma de fuego utilizada en el ataque.
Durante el proceso, la Fiscalía solicitó al tribunal que ordenara la deportación del adolescente tras cumplir la condena. Sin embargo, los jueces rechazaron esta medida al considerar que la expulsión sería desproporcionada dadas las circunstancias personales del condenado.
El tribunal argumentó que el joven había llegado a Suecia cuando tenía aproximadamente tres años, que mantenía escasos vínculos con su país de origen y que apenas hablaba el idioma de dicho país. Tras esta decisión, la Fiscalía trató de recurrir la negativa a deportarlo, elevando el caso para que fuera revisado en instancias superiores.
No obstante, el fiscal general de Suecia ha decidido finalmente no llevar el caso ante el Tribunal Supremo, lo que significa que la sentencia anterior queda definitivamente firme.