Un niño alemán de 12 años, llamado Eren, fue víctima de una brutal serie de agresiones por parte de dos compañeros inmigrantes —uno afgano y otro sirio— durante varias semanas, con especial gravedad en un viaje escolar de esquí en Kleinwalsertal (Austria).
Según el relato de su madre, Ilknur S., de 38 años, publicado por el diario Bild, el menor fue golpeado repetidamente con un cinturón hasta dejarle moretones por todo el cuerpo, desnudado parcialmente, torturado y sometido a abusos sexuales. Los agresores grabaron los ataques con sus teléfonos y los publicaron en TikTok.
Los hechos ocurrieron principalmente durante el viaje escolar organizado por el Bismarck Gymnasium de Memmingen, en el que había cinco profesores presentes. «¿Cómo es posible que nadie se diera cuenta de que mi hijo estaba siendo torturado durante toda una semana?», se pregunta la madre. «Se ha incumplido gravemente el deber de supervisión».
Al regresar a casa, Eren intentó ocultar lo ocurrido diciendo que los hematomas eran por caídas esquiando. Fue el director del colegio quien informó a la madre el 24 de abril de la gravedad de los hechos, que venían produciéndose desde hacía semanas.
El agresor principal, el afgano de 13 años, ha sido expulsado del centro escolar. Su cómplice sirio también participó activamente. Ambos confesaron los hechos. Sin embargo, al ser menores de 14 años, están por debajo de la edad de responsabilidad penal en Alemania y no recibirán ningún castigo judicial.
La policía investiga los delitos de coacción, lesiones y violación de la intimidad por las grabaciones, pero las consecuencias prácticas son prácticamente nulas.
Reacción de la madre y de Elon Musk
La madre ha expresado su indignación con la dirección del colegio: «Exijo que mi hijo no vuelva a coincidir nunca más con estos dos agresores. Mi hijo ha sufrido trastornos del sueño, dolores de estómago y náuseas durante semanas. El miedo lo ha enfermado». El caso ha trascendido internacionalmente después de que el activista austriaco Martin Sellner lo denunciara públicamente, a lo que respondió el propio Elon Musk.
Este caso se enmarca en el preocupante aumento de la violencia en los colegios alemanes, donde los alumnos alemanes autóctonos son cada vez más víctimas de acoso y agresiones por parte de jóvenes con antecedentes migratorios. Según datos oficiales, cada día se producen 150 ataques físicos, amenazas o insultos a profesores y alumnos en los centros escolares alemanes, un 37% más que en 2022. Además, el 40% de los sospechosos de delitos en los colegios son extranjeros.