«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La actividad formaba parte del programa oficial de Scouts UK

Un niño del movimiento ‘scout’ en Escocia decide no arrodillarse cuando su profesor les llevó a una mezquita para «conocer otras religiones»

Un niño se niega a arrodillarse en la visita a una mezquita. Redes sociales

Un niño ha rechazado arrodillarse y se ha quedado de pie mientras el resto de sus compañeros de grupo se postraban en el suelo durante una visita educativa a la mezquita de Stirling, en Escocia. La imagen, captada en el Stirling Islamic Centre, se ha viralizado en las redes sociales en las últimas 48 horas y muestra a un grupo de Beaver Scouts —niños de entre 6 y 8 años— aprendiendo las posturas básicas de la oración islámica (rak’ah). El pequeño, situado en un lateral, permaneció erguido con los brazos cruzados mientras un adulto, aparentemente un líder del grupo scout, observaba a su lado.

La actividad formaba parte del programa oficial de Scouts UK, concretamente del «Faith Activity Badge», una insignia que promueve el conocimiento y el respeto hacia distintas religiones y culturas a través de visitas guiadas. Según las descripciones compartidas en redes por testigos y participantes, los niños no fueron obligados a rezar, sino que se les mostró de forma demostrativa cómo los musulmanes realizan sus oraciones diarias. La visita al centro islámico de Stirling se enmarca en una serie de salidas interreligiosas que los Beaver Scouts realizan habitualmente para completar esta formación extracurricular.

El incidente ha generado un intenso debate en plataformas como X, Instagram y Facebook. Mientras miles de usuarios han elogiado al niño como un ejemplo de «valentía» y «firmeza en sus convicciones», otros lo interpretan simplemente como una decisión personal de un menor que, en un contexto educativo, eligió no participar en la demostración.

Contrariamente a lo que afirman algunos mensajes virales, el grupo no pertenecía a un colegio público ni el adulto era un profesor. Se trataba de una actividad extraescolar de los Beaver Scouts, la sección más joven del movimiento scout escocés, y el acompañante era un voluntario del grupo. Scouts UK ha defendido históricamente estas visitas como una herramienta para «fomentar la tolerancia y el diálogo interreligioso en un país cada vez más diverso».

La polémica refleja las tensiones crecientes en el Reino Unido sobre la educación religiosa en entornos infantiles. Organizaciones conservadoras y cuentas críticas con la inmigración han calificado la actividad de «adoctrinamiento», mientras que defensores del multiculturalismo la ven como un ejemplo positivo de integración. Hasta el momento, ni el Stirling Islamic Centre ni Scouts UK han emitido comunicados oficiales sobre el caso, aunque la imagen ya ha sido reutilizada en miles de publicaciones.

En un contexto más amplio, el programa Faith Activity Badge de Scouts UK lleva años organizando visitas similares a iglesias, mezquitas, sinagogas y templos de otras confesiones. El objetivo declarado es que los niños, desde edades tempranas, comprendan la diversidad religiosa de la sociedad británica sin que ello implique adhesión personal a ninguna fe. El gesto del niño de Stirling, convertido ya en símbolo para unos y anécdota para otros, ilustra cómo un simple acto individual puede encender el debate sobre los límites entre educación y creencias en la infancia.

+ en
Fondo newsletter