El periodista británico Patrick Christys, presentador de GB News, ha revelado que tuvo que abandonar precipitadamente su vivienda junto a su mujer, embarazada de ocho meses, después de que la Policía le comunicara la existencia de una amenaza contra su vida presuntamente relacionada con las redes de tráfico de inmigrantes que operan entre Francia y Reino Unido.
La amenaza llegó después de que Christys viajara a Calais para investigar sobre el terreno a los traficantes que organizan cruces clandestinos del Canal de la Mancha. El periodista asegura que localizó a varios de ellos siguiendo anuncios publicados en redes sociales y posteriormente contactando mediante aplicaciones de mensajería.
Tras regresar a Londres, la situación escaló hasta tal punto que, según su relato, agentes de la Policía Metropolitana acudieron de madrugada a su domicilio y le pidieron que cogiera una bolsa, abandonara inmediatamente la casa y no utilizara siquiera su propio vehículo por temor a que pudiera haber sido manipulado.
Encontró a tres presuntos traficantes en apenas unas horas
La investigación comenzó en Calais. Christys asegura que descubrió hasta qué punto las redes de tráfico de personas utilizaban abiertamente las plataformas digitales para captar clientes. Los anuncios aparecían en TikTok y, una vez establecido el primer contacto, las conversaciones sobre lugares de salida, horarios y precios continuaban a través de WhatsApp.
El periodista se desplazó posteriormente a Francia acompañado de un equipo de cámaras. Según su relato, llegó a Calais alrededor de las 9.00 horas y, antes del mediodía, ya había localizado y confrontado a tres presuntos traficantes. Durante esos encuentros recibió amenazas.
GB News difundió parte de aquellas confrontaciones en julio de 2025.
La investigación pretendía mostrar la facilidad con la que las organizaciones criminales vinculadas a la inmigración clandestina ofrecían plazas para atravesar el Canal hacia Reino Unido y coordinaban las operaciones mediante redes sociales.
«Tienes que volver a casa. Alguien quiere matarte»
Las consecuencias llegaron poco después. Christys ha explicado ahora que se encontraba presentando en directo cuando recibió una llamada de su esposa, la también periodista de GB News Emily Carver.
Ella le comunicó que la Policía estaba en su vivienda y que debía regresar inmediatamente porque existía una amenaza contra su vida. Cuando llegó a casa, poco después de la medianoche del 25 de julio de 2025, los agentes le mostraron, según su versión, una notificación oficial de amenaza contra su vida.
El documento indicaría que grupos vinculados al crimen organizado de inmigración en el norte de Francia pretendían causarle «daños significativos» a raíz de su trabajo periodístico.
La Policía le pidió entonces que él y su mujer prepararan rápidamente algunas pertenencias y abandonaran el domicilio. Carver estaba embarazada de ocho meses.
La Policía les dijo que no utilizaran su propio coche
Uno de los detalles más inquietantes del relato se produjo en el momento de abandonar la vivienda. Según Christys, los agentes les aconsejaron no utilizar su propio automóvil ante la posibilidad de que hubiera sido manipulado y les recomendaron desplazarse en un taxi hasta un lugar seguro.
La pareja abandonó así su casa en plena madrugada. Al día siguiente, la Policía instaló además un botón de alarma en el domicilio antes de permitirles regresar. Christys asegura que las medidas de seguridad continuaron durante las semanas posteriores mientras su mujer se preparaba para dar a luz.
Su hijo nació semanas después.La Policía Metropolitana no ha confirmado públicamente todos los detalles concretos de la información de inteligencia descrita por Christys ni ha identificado a las personas que estarían detrás de la supuesta amenaza, por lo que esos extremos proceden del relato del propio periodista.
Dice haber reconocido después a uno de los hombres cerca del hospital
El periodista también ha relatado un episodio posterior especialmente inquietante. Tras el nacimiento de su hijo, Christys asegura que creyó reconocer cerca del hospital a uno de los individuos con los que se había encontrado durante su investigación en Calais.
Según su versión, identificó al hombre por un anillo característico. Ambos se miraron y el individuo terminó alejándose. Christys admite, sin embargo, que no puede demostrar que aquel encuentro fuese deliberado ni que el hombre hubiera acudido al lugar para buscarlo.
El botón de alarma habría estado desconectado durante diez días
El episodio todavía tuvo un nuevo giro. Semanas más tarde, varios técnicos acudieron al domicilio para retirar el sistema de alarma instalado por la Policía.
Christys afirma que entonces descubrió que el dispositivo llevaba alrededor de diez días desconectado, supuestamente por falta de equipos disponibles, y que nadie había avisado a la familia de que el sistema ya no funcionaba. La Policía Metropolitana tampoco ha comentado públicamente esa afirmación.
El periodista sostiene que la amenaza nunca le ha sido retirada formalmente y que continúa tomando precauciones de seguridad. Según su relato, cuenta con protección durante algunos de sus desplazamientos y GB News financia vigilancia nocturna en torno a su vivienda.
«Si querían asustarme para que me callara, han fracasado»
Christys ha decidido contar ahora lo sucedido después de mantenerlo durante aproximadamente un año fuera del debate público. El periodista asegura que pretende que los británicos conozcan el nivel de violencia y organización de algunas de las redes criminales que controlan los cruces ilegales del Canal de la Mancha.
Y, pese a la amenaza, ha anunciado que pretende regresar a Calais. «Si su intención era asustarme para que guardara silencio, han fracasado», afirmó al hacer público el episodio.