«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El agresor era un solicitante de asilo cuya petición había sido rechazada

Un refugiado palestino con antecedentes asesina a un niño de 14 años de una puñalada en el cuello en Memmingen (Alemania)

Jermaine B. Redes sociales

Un niño de tan sólo 14 años que soñaba con ser constructor ha sido asesinado en la localidad alemana de Memmingen, en un caso que ha conmocionado a la región y que todavía presenta numerosas incógnitas para los investigadores.

El cuerpo del menor, llamado Jermaine, fue localizado en el interior de una vivienda abandonada, un edificio en ruinas cubierto de maleza y con claros signos de deterioro. La autopsia confirmó posteriormente que la causa de la muerte fue una agresión violenta en el cuello, lo que apuntala la hipótesis de un homicidio.

La investigación se precipitó cuando la policía encontró en el interior del inmueble a un hombre escondido en un armario. Según las autoridades, el individuo atacó a los agentes con un cuchillo durante el registro y logró huir en ese momento, desencadenando un amplio dispositivo de búsqueda.

Horas después, el sospechoso —un refugiado palestino de 37 años— fue localizado en las inmediaciones de una piscina cubierta. Al intentar detenerlo, volvió a arremeter contra los agentes con un arma blanca, lo que provocó que estos abrieran fuego. El individuo resultó gravemente herido y falleció poco después en el hospital.

Según ha trascendido, el presunto agresor era un solicitante de asilo cuya petición había sido rechazada, aunque permanecía en Alemania en situación tolerada debido a problemas para acreditar su identidad. Además, contaba con antecedentes por daños materiales y por infracciones relacionadas con la normativa de residencia.

El vínculo entre ambos no era desconocido para la familia. Los padres del menor, separados, habían advertido a Jermaine sobre ese hombre y le habían prohibido mantener contacto con él. Sin embargo, el sábado el adolescente habría quedado con este conocido, lo que marcó el inicio de los hechos.

La desaparición fue denunciada esa misma noche por el padre, al ver que su hijo no regresaba a casa. Durante los días siguientes se desplegó un operativo de búsqueda que incluyó medios aéreos, mientras la familia vivía horas de incertidumbre que finalmente desembocaron en el peor desenlace.

Ahora, los investigadores tratan de reconstruir qué ocurrió exactamente en la casa abandonada y confirmar de forma definitiva la autoría del crimen. Mientras tanto, el padre del menor afronta una pérdida irreparable que, según sus propias palabras, ha detenido su vida por completo.

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