Casi la mitad de los polacos considera que el primer ministro Donald Tusk debería renunciar tras la maniobra golpista que, intervención policial mediante, ha permitido la toma del Tribunal Constitucional. Los datos provienen de encuesta publicada por la revista Wprost y arrojan que el 47,4% de los encuestados pidió su salida del cargo, frente al 38,3% que apoya que continúe y un 14,3% que no expresó opinión.
La crisis institucional generada por el primer ministro polaco se originó cuando jueces vinculados a la mayoría parlamentaria del país suspendieron al presidente y al vicepresidente del Tribunal Constitucional, redujeron el quórum necesario para adoptar decisiones y tomaron arbitrariamente el control de su funcionamiento.
La operación incluyó la entrada de la policía antidisturbios al edificio, en medio de acusaciones de que uno de los jueces involucrados no había prestado juramento ante el presidente Karol Nawrocki, un requisito constitucional.
Sondeos electorales reseñados además por Remix News muestran un deterioro para la Coalición Cívica (KO) de Tusk: obtendría 27,2% de los votos, 2,5 puntos menos que en la medición anterior, mientras PiS subió a 18,2% y la Confederación alcanzó 13,3%. Con esas cifras, KO y la Izquierda sumarían 202 escaños, por debajo de los 231 necesarios para la mayoría en el Sejm de 460 escaños, lo que abriría la posibilidad de un Gobierno conservador si PiS, la Confederación y la formación de Grzegorz Braun logran una alianza.