El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha evitado este martes condenar al régimen comunista de Miguel Díaz-Canel, insistiendo en que cualquier proceso político que se desarrolle en Cuba debe «mantenerse» dentro de los cánones del derecho internacional.
Así lo señalado desde una visita a la República Dominicana, en donde ha dicho que tanto el Gobierno de Pedro Sánchez, como el de Lula da Silva (Brasil) y Claudia Sheinbaum (México), siguen con «profunda preocupación» la situación que atraviesa la isla, cuya crisis, han dicho, es responsabilidad directa del «bloqueo» económico protagonizado por la Administración de Donald Trump.
En ese sentido, ha sido enfático en que deben ser los cubanos quienes decidan «libremente sobre su futuro», al tiempo que ha remarcado que, toda situación que se produzca en la nación caribeña, debe partir de la premisa de que «hay que respetar la integridad territorial de Cuba», en una clara posición de confrontación a la política de presión desarrollada desde hace meses desde Washington.
Finalmente, Albares ha explicado que el Gobierno de Sánchez se mantiene al margen de los contactos que en las últimas semanas han mantenido autoridades norteamericanas y representantes del régimen comunista cubano para intentar establecer un proceso de negociación sobre el futuro de la isla.