Ecuador restringió el acceso a la mayoría de sus pasos fronterizos con Colombia y Perú a partir del miércoles 24 de diciembre, dejando habilitados únicamente dos de ellos por motivos de seguridad nacional, según informó la cancillería ecuatoriana. La medida afecta una línea limítrofe de unos 600 kilómetros con Colombia, ubicada en el norte del país, y otra de aproximadamente 1,500 kilómetros con Perú en el este.
La decisión se tomó en un contexto de preocupación por el tráfico de drogas y la inseguridad en la región. Las autoridades ecuatorianas argumentan que la medida busca fortalecer el control migratorio y reducir los riesgos asociados al crimen organizado y el contrabando en la frontera.
La restricción ha generado reacciones en ambos países vecinos, quienes han expresado su disposición a mantener el diálogo para garantizar la libre circulación de personas y mercancías, siempre dentro de los marcos de seguridad establecidos.
Ecuador cerrará el año con la mayor tasa de homicidios de la región: 52 por cada 100.000 habitantes, según cifras del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado reproducidas por la agencia AFP.