El Gobierno de Argentina ha cargado este jueves contra la jueza de Buenos Aires que ordenó liberar a más de un centenar de personas detenidas durante las protestas en los alrededores del Congreso por la mejora de las pensiones. «Los que militan la impunidad en cada fallo también son cómplices» de la violencia, ha dicho el portavoz Manuel Adorni.
El portavoz ha denunciado en su cuenta de la red social X que «la justicia de la puerta giratoria es responsable directa de la inseguridad en la Argentina» y ha señalado que los detenidos forman parte de quienes «destruyeron» el miércoles la capital y «atacaron a las fuerzas de seguridad».
Por su parte, el ministro de Justicia, Mariano Cúneo, ha destacado que los «barras bravas» -término con el que se conoce a los hinchas de fútbol argentino y que participaron en las protestas del miércoles- son «criminales organizados» que en la víspera acudieron a las inmediaciones del Congreso a «destruir todo lo que tuvieran a su alcance».
«No se trató de una protesta ni del ejercicio de la libertad de expresión, se trató de delincuentes cometiendo delitos a la vista de toda la sociedad«, ha añadido el ministro Cúneo en su perfil oficial en la red social X, donde ha reprochado a la jueza Karina Andrade su decisión de liberarlos.
«En lugar de investigar quién envió a esos barras a sembrar el caos, decidió liberarlos en menos de ocho horas. Se analizará su actuación en el Consejo de la Magistratura de CABA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) por posible incumplimiento de funciones», ha remachado.