«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El Senado respalda los vetos del Ejecutivo frente a tres medidas introducidas por la oposición

Kast culmina su gran reforma económica en Chile con una rebaja de impuestos a las empresas y nuevos incentivos a la inversión

José Antonio Kast. Europa Press.

El Gobierno de José Antonio Kast ha dado un paso decisivo para aprobar una de las reformas económicas centrales de su mandato. El Senado chileno respaldó este miércoles los vetos presentados por el Ejecutivo y permitió eliminar del proyecto tres disposiciones introducidas por la oposición, dejando prácticamente cerrada su tramitación parlamentaria.

El paquete impulsado por Kast tiene como principal bandera una rebaja del impuesto a las empresas del 27% al 23%, acompañada de incentivos fiscales destinados a estimular la inversión, facilitar la entrada de capital y devolver dinamismo a la economía chilena.

La Cámara de Diputados ya había respaldado el lunes la posición del Ejecutivo. Con la votación favorable del Senado, el Congreso concluye ahora el recorrido legislativo de la iniciativa, aunque todavía queda pendiente el pronunciamiento del Tribunal Constitucional sobre varias disposiciones impugnadas por parlamentarios opositores.

Kast impone sus vetos frente a la oposición

Los vetos del Gobierno permitieron retirar tres artículos incorporados durante la discusión parlamentaria. Las medidas eliminadas afectaban al denominado derecho al olvido financiero para personas endeudadas, a la prohibición del anatocismo —el cobro de intereses sobre intereses ya generados— y a determinadas condiciones relativas al pago a 30 días para pequeñas y medianas empresas.

El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, defendió la decisión y aseguró que distintas instituciones financieras habían advertido de los posibles efectos perjudiciales de estas disposiciones. «Creo que es un resultado muy maduro del Congreso y me voy muy conforme», señaló tras la votación.

La oposición rechazó la decisión del Ejecutivo. Entre las principales críticas estuvo la senadora comunista Karol Cariola, que defendió mantener la prohibición del cobro de intereses sobre intereses. Pese a las objeciones de la izquierda, Kast consiguió mantener el núcleo económico de su proyecto y retirar los cambios que su Gobierno consideraba perjudiciales para el funcionamiento del sistema financiero.

Del 27% al 23%: Kast apuesta por bajar los impuestos a las empresas

El elemento central de la reforma es la reducción de cuatro puntos en el impuesto empresarial, que pasará del actual 27% al 23%. La Administración de Kast considera que una menor presión fiscal sobre las compañías permitirá liberar recursos para inversión, contratación y expansión empresarial, además de mejorar la competitividad de Chile frente a otros destinos internacionales.

La reforma refleja así uno de los grandes principios económicos defendidos por el Ejecutivo: estimular el crecimiento mediante menor carga tributaria, seguridad jurídica y mejores condiciones para la inversión privada. El paquete incluye además una exención del IVA para determinadas compras de vivienda, incentivos para la repatriación de capitales y mecanismos dirigidos a facilitar grandes proyectos de inversión.

Seguridad fiscal para atraer grandes inversiones

Otra de las medidas relevantes es la creación de un régimen de invariabilidad tributaria.

Este instrumento permitirá garantizar durante un determinado periodo unas condiciones fiscales previamente establecidas para grandes inversiones, evitando que futuros cambios políticos o tributarios alteren inesperadamente las reglas bajo las que se comprometieron los capitales.

El objetivo del Gobierno es ofrecer mayor previsibilidad y seguridad jurídica a los inversores, uno de los elementos que Kast considera fundamentales para recuperar el crecimiento económico. Precisamente este punto se encuentra entre los artículos recurridos ante el Tribunal Constitucional por parlamentarios opositores.

El Gobierno aspira a llevar el crecimiento hasta el 3,5%

La reforma forma parte de una estrategia económica más amplia con la que La Moneda pretende acelerar el crecimiento y recuperar el empleo. El Ejecutivo calcula que las nuevas medidas pueden contribuir a elevar la expansión económica desde el 2,5% registrado el año pasado hasta el 3,5% al término del mandato de Kast.

El Gobierno también se ha marcado como meta reducir el desempleo hasta el 6,5% y avanzar hacia un mayor equilibrio de las cuentas públicas.

Se trata de objetivos ambiciosos con los que Kast pretende demostrar que la reducción de impuestos y la promoción de la inversión pueden convertirse en una alternativa al intervencionismo económico defendido durante años por la izquierda chilena.

La izquierda lleva la reforma al Tribunal Constitucional

El último obstáculo antes de la entrada en vigor de la reforma se encuentra ahora en el Tribunal Constitucional. Parlamentarios de la oposición han impugnado varias disposiciones, entre ellas el régimen de invariabilidad tributaria y determinados cambios relacionados con la legislación medioambiental. El tribunal tiene previsto pronunciarse este jueves.

Quiroz ha defendido que las medidas cuestionadas son «plenamente coherentes» con el ordenamiento constitucional chileno, y el Ejecutivo confía en obtener un fallo favorable.

Kast quiere completar la aprobación definitiva antes de septiembre, de modo que el nuevo marco fiscal pueda incorporarse a las previsiones económicas y a la elaboración de los próximos Presupuestos.

Si supera el último examen constitucional, la reforma supondrá una de las mayores victorias legislativas del Gobierno de Kast hasta el momento: menos impuestos empresariales, incentivos a la inversión y un marco tributario diseñado para recuperar el crecimiento después de años de estancamiento y creciente intervención estatal.

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