Las reformas de Javier Milei continúan dando resultados concretos. Uno de los ejemplos más claros es el mercado de vivienda en Buenos Aires, donde la derogación de la Ley de Alquileres kirchnerista ha provocado una auténtica revolución: más pisos disponibles y precios en caída libre.
Una de las primeras decisiones del presidente libertario fue eliminar la norma aprobada en 2020 durante el gobierno de Alberto Fernández, que encorsetaba los contratos y desincentivaba la oferta. Desde entonces, propietarios e inquilinos pueden pactar libremente las condiciones de arrendamiento. El resultado ha sido inmediato: según datos oficiales del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA), la oferta de departamentos en alquiler se ha incrementado un 300% desde la llegada de Milei a la Casa Rosada.
En la capital argentina, con más de tres millones de habitantes y un coste de vida similar al de Madrid o Barcelona, la liberalización ha provocado un vuelco total en el mercado. Entre finales de 2023 y comienzos de 2024, la oferta ya había crecido un 160%; hoy, un año y medio después, la cifra se ha duplicado.
En paralelo, los precios se han desplomado. El informe de IDECBA refleja que, en comparación con el Índice de Precios al Consumidor (IPCBA), los alquileres cayeron un 67% entre el último trimestre de 2023 y mediados de 2025. Si se observa el promedio de departamentos de 1, 2 y 3 ambientes, la reducción alcanza hasta el 75%.
Lo que ha conseguido Milei es la demostración empírica de una máxima económica: menos intervención significa más oferta y precios más bajos. La derogación de la ley kirchnerista ha devuelto confianza al mercado, multiplicando la oferta y aliviando el bolsillo de miles de argentinos.
Mientras tanto, en España, Pedro Sánchez insiste en replicar recetas fracasadas: regulación, controles y trabas burocráticas que han provocado el efecto contrario, disparando los precios del alquiler y reduciendo la oferta. La diferencia es clara: mientras Milei libera y consigue resultados históricos, Sánchez asfixia y hunde el mercado de vivienda.