La Asamblea Nacional de Venezuela ha aprobado este jueves en segunda discusión una ambiciosa reforma a la Ley de Hidrocarburos del país que, en líneas generales, abriría la actividad petrolera a la inversión privada, sobre todo de carácter internacional.
El instrumento, que ahora deberá ser firmado por la presidente encargada Delcy Rodríguez, es visto como una de las concesiones más importantes que ha hecho el régimen chavista a la Administración Trump, luego de que el propio presidente norteamericano centrara su mirada en los negocios que podrían generar a partir de la explotación petrolera venezolana.
El nuevo marco regulatorio echaría por tierra muchas de las disposiciones que reservan al Estado venezolano el control de grandes aspectos que rigen el funcionamiento de la industria energética de la nación iberoamericana, tales como la participación privada en los proyectos del área, así como la posibilidad de resolver a través del arbitraje internacional cualquier disputa que surja entre los privados y el Estado.
«Queda sancionada para la historia, para el futuro, para nuestras hijas y nuestros hijos la Ley Orgánica de reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos», dijo tras la aprobación de la reforma el presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez.