El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, ha vetado este viernes la reforma migratoria impulsada por el Gobierno y por los sosberanistas de CHEGA que endurece los requisitos de reagrupación familiar y permisos de residencia a ciudadanos de lengua portuguesa, después de que el Tribunal Constitucional haya declarado que varias de las disposiciones son «inconstitucionales».
«Tras la sentencia de hoy del Constitucional, que declaró inconstitucionales cinco disposiciones que habían sido sometidas a control constitucional preventivo, el presidente devolverá a la Asamblea, sin promulgación (…), el decreto (…) sobre el régimen jurídico de la entrada, estancia, salida y expulsión de los extranjeros del territorio nacional», reza un breve comunicado de la oficina de Rebelo de Sousa publicado en su página web.
Minutos antes, el tribunal había rechazado las disposiciones relacionadas con la reagrupación familiar, en concreto la que establece que los ciudadanos extranjeros con un permiso de residencia y que residan legalmente tienen derecho a la reagrupación únicamente con familiares menores de edad siempre que hayan entrado de forma legal a Portugal y residan en el país.
El presidente del Constitucional, José Joao Abrantes, ha subrayado que esta norma, «al no incluir al cónyuge o persona equivalente, puede forzar la desintegración familiar» y conducir «a la separación de los familiares del ciudadano extranjero», lo que constituye una violación de los derechos constitucionales, según ha recogido la agencia de noticias Lusa.