El Escudo de las Américas, una alianza forjada entre la Administración Trump y un conjunto de gobiernos iberoamericanos en marzo, han denunciado la tentativa de «derrocamiento» a la que actualmente se expone el Gobierno de Bolivia, asediado desde hace más de un mes por bloqueos y protestas alentadas por la izquierda.
De acuerdo con la alianza, hay «dinero sucio proveniente del narcotráfico» que está financiando a los manifestantes, entre los que se encuentran grupos de simpatizantes del expresidente Evo Morales.
«Los países miembros de Escudo de las Américas denuncian los continuos intentos de derrocar al Gobierno legítimamente elegido por abrumadora mayoría del presidente Rodrigo Paz en Bolivia», dice un comunicado publicado por el Escudo de las Américas y reseñado por la agencia EFE el viernes
Los países que forman parte del grupo son Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago.
De igual modo, el ente ha llamado a los manifestantes a aprovechar «disposición del Gobierno al diálogo y denunciar a quienes abusan de sus causas para recuperar el poder».
Las protestas se han saldado hasta ahora con al menos 10 muertos y más de 300 detenidos, según cifras oficiales. El presidente Rodrigo Paz no ha descartado el recurso del decreto de un estado de excepción para contener los disturbios, si bien ha priorizado dialogar con los manifestantes.