El dictador de Nicaragua, Daniel Ortega, ha declarado en vano cualquier esperanza de ver un cambio político en el país centroamericano, tras señalar que el mismo no tiene contemplado realizar elecciones en un futuro y menos aún cederle el poder a alguien opuesto al régimen sandinista.
«Que se olviden, aquí (en Nicaragua) no volverán a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno y atrapar el poder», ha sentenciado el octogenario dictador centroamericano durante un discurso este domingo para celebrar el aniversario 47 de la revolución sandinista.
El ordenamiento jurídico nicaragüense preveía la celebración de elecciones generales en noviembre de este año; sin embargo, una reforma constitucional impulsada por la dictadura en 2024 amplió el período de Gobierno de Ortega de cinco a seis años, tal y como recuerda la AFP.
«Ellos vienen conspirando (…) buscando cómo organizar partidos para que en una elección que ellos suponen, entonces que esos partidos ganen las elecciones», ha dicho además el tirano izquierdista desde una plaza en Managua, capital de Nicaragua.
De acuerdo con Ortega «aquí se acabó la historia de que los partidos puestos por los yanquis (Estados Unidos) volverán a llegar al gobierno, jamás, jamás, jamás».
Durante la alocución también informó de que conminaría al Poder Legislativo para establecer un «muro» contra la oposición «vendepatria». «Vamos a trabajar con la Asamblea Nacional y con las organizaciones correspondientes, porque hay que hacer las leyes que les pongan un muro, un bloque a los golpistas, a los vendepatrias, y que por mucha plata que les den los yanquis, no podrán llegar al poder», expresó.