La Embajada de Estados Unidos en Venezuela ha reanudado este lunes de manera oficial sus actividades tras siete años de ruptura diplomática y apenas unos días desde que la bandera estadounidense fuera izada de nuevo en el cielo de Caracas, como parte de la nueva relación bilateral después del arresto del dictador Nicolás Maduro.
«Hoy, estamos reanudando formalmente las operaciones en la Embajada de Estados Unidos en Caracas, marcando un nuevo capítulo en nuestra presencia diplomática en Venezuela», ha informado el Departamento de Estado en un comunicado, en el que valora el trabajo de la diplomática Laura Dogu en Caracas desde enero, «para liderar los esfuerzos del gobierno de Estados Unidos sobre el terreno en Venezuela como encargada de negocios».
En este sentido, Washington ha informado de que el equipo de la embajadora Dogu está restaurando el edificio «para preparar el regreso completo del personal lo antes posible y la eventual reanudación de los servicios consulares».
Según defiende la Administración norteamericana este paso supone «un hito clave» en la implementación del plan de tres fases de Trump para Venezuela y «fortalecerá la capacidad para interactuar directamente con el gobierno interino de Venezuela, la sociedad civil y el sector privado».