Un fuerte temporal que afecta a Chile desde la semana pasada ha dejado al menos 13 muertos, más de 60.000 personas aisladas y miles de viviendas dañadas, en medio de inundaciones, desbordes de ríos y cortes de rutas en varias regiones del país.
Las autoridades informaron además de 17 lesionados, cuatro desaparecidos y unas 150.000 personas sin suministro eléctrico en distintos puntos del territorio.
El fenómeno, que comenzó en el sur y golpea con fuerza a regiones del norte como Coquimbo y Atacama, provocó el aislamiento de comunidades enteras por caminos destruidos, barro y crecidas de cauces. El Gobierno decretó estado de catástrofe y desplegó al Ejército para apoyar las labores de rescate y emergencia.
Los pronósticos señalan que el temporal podría continuar hasta finales de la semana, por lo que las autoridades mantienen el llamado a evitar desplazamientos innecesarios y extremar precauciones.