El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) ha aprobado este miércoles una resolución por la que convoca a los ministros de Exteriores a una reunión urgente por la crisis democrática en Nicaragua después de que su presidente, Daniel Ortega, afirmara que no habrá elecciones en el país centroamericano.
La resolución ha sido aprobada con 29 votos a favor, uno en contra -el de Brasil- y la abstención de México. El texto, presentado por un grupo de países liderado por Estados Unidos, contempla convocar «con carácter urgente» y de conformidad con los artículos 61, 62 y 63 de la Carta de la OEA una reunión de consulta «tan pronto como sea posible» para «considerar la situación en Nicaragua».
El documento pone de relieve que «los acontecimientos recientes en Nicaragua constituyen un problema de carácter urgente y de interés para los Estados Americanos» a la luz de que «la democracia representativa, condición indispensable para la estabilidad, la paz y el desarrollo de la región, ya no existe» en el país.
El representante mexicano ante la OEA, Alejandro Encinas, ha defendido en su turno de palabra la abstención de México, que considera que «la situación interna de Nicaragua no constituye una amenaza a la paz o a la seguridad hemisférica».
«Una caracterización en ese sentido podría abrir espacios para plantear acciones que excedan las facultades de esta organización al abordar asuntos internos de un estado que ya no forma parte de la OEA y que podría resultar incompatible con los principios de respeto a soberanía, autodeterminación de los pueblos, no intervención y solución pacífica de las controversias consagrados en la Carta de la OEA, en la Carta de Naciones Unidas y en la Convención Americana sobre Derechos Humanos», ha declarado.