En un acto oficial de homenaje a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional, este miércoles la presidenta peruana, Dina Boluarte, anunció la próxima presentación de un proyecto para iniciar el retiro del Perú del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, que incluye a la Comisión Interamericana (CIDH) y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).
«Es imperativo que el Estado se defienda, no sólo en términos de integridad territorial, sino también en la plena aplicación de nuestra Constitución y nuestras leyes. No vamos a permitir que organismos internacionales interfieran en nuestras decisiones soberanas», declaró Boluarte, en un discurso donde apeló a la defensa de la patria y a la necesidad de reafirmar «sin ambigüedades ni concesiones» el derecho de Perú a decidir su propio destino.
La iniciativa se produce semanas después de que el Gobierno aprobara una ley que otorga amnistía a policías y militares condenados por delitos de derechos humanos en el marco de la lucha contra el terrorismo que sufrió el país andino a finales del siglo pasado. «No aceptaremos que se intente socavar la independencia de nuestras instituciones con llamados a no aplicar la legislación peruana. Son llamados irresponsables, difundidos por entidades interesadas en destruir nuestro sistema democrático», sentenció.
La propuesta de salida de la Corte IDH abre un nuevo capítulo en la relación entre el Perú y los organismos interamericanos, y refleja la creciente tensión entre la defensa de la soberanía nacional y la presión de instancias internacionales que buscan condicionar la legislación interna del país andino.