«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Señalando que con ello se «asegura estabilidad en visión, operatividad y continuidad»

La reforma constitucional ordenada por Daniel Ortega plantea extender el período presidencial a siete años para consolidar la dictadura en Nicaragua

El dictador de Nicaragua, Daniel Ortega. Redes sociales

La reforma constitucional que baraja el Parlamento de Nicaragua planea llevar el período presidencial de Daniel Ortega de seis a siete años, buscando así la consolidación de la tiranía sandinista luego de que el dictador centroamericano avanzara que el país no plantea realizar más elecciones en lo inmediato.

«Nuestro sistema de Estado y gobierno de pueblo-presidente propone ordenarse con periodo efectivo de siete años renovables«, ha señalado este martes sobre el planteamiento de la reforma el presidente de la Asamblea Nacional, el sandinista Gustavo Porras.

El cambio constitucional, que prevé salir adelante a más tardar en septiembre, comenzó a ser debatido por el Legislativo del país luego de que Ortega ordenase a los poderes públicos nicaragüenses vetar cualquier posibilidad de que un opositor accediese a la presidencia, por lo que se espera que el instrumento amplíe las barreras a la disidencia para inscribir candidaturas.

De acuerdo con Porras la ampliación del período presidencial «asegura estabilidad en visión, operatividad y continuidad, haciendo frente con toda energía y claridad a las urgencias».

La eventual extensión del mandato de Ortega se sumaría a una prórroga del mismo que ya fue aprobada hace año y medio, cuando el período presidencial pasó de cinco a seis años. En ese sentido, Nicaragua tendría que llevar a cabo elecciones presidenciales en 2027.

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