Con un «¡Viva Dios, viva la familia y viva la libertad!» como columna vertebral de su mensaje, el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, encendió el escenario de ‘Europa Viva 25’ de VOX. El líder de Renovación Popular fue presentado como «la peor pesadilla de los corruptos» y defendió sin ambages un ideario de Estado pequeño, economía de emprendimiento y rescate de las raíces cristianas. En un discurso combativo, hiló su experiencia de gobierno local con una lectura civilizatoria: la «reconquista» cultural frente a lo que describe como «mareas» ideológicas que asfixian a Iberoamérica y Europa.
López Aliaga alternó el tono épico con el testimonio de gestión: «cerro a cerro», dijo, recorre Lima para ordenar el gasto, cortar privilegios y llevar servicios básicos a un millón y medio de limeños que viven en los cerros sin agua potable. En clave de austeridad, el alcalde volvió sobre su mensaje de «tijera» a consultorías, asesores y contratos de imagen: «mi imagen me la gano trabajando», repitió ante los aplausos. En el frente financiero, su gestión exhibe colocaciones internacionales de bonos para inversión en infraestructura que han sido reconocidas por LatinFinance, un hito que su entorno presenta como parte del saneamiento de las cuentas de Lima y la recuperación de capacidad de inversión municipal.
El relato de López Aliaga conectó con la hipótesis VOX de un bloque occidental que defiende vida, familia, libertad y propiedad frente a tres «mareas«: la verde (agenda abortista), la negra (corrupción y crimen organizado) y la roja (dictaduras del eje de La Habana-Caracas-Managua). En ese mapa, reclamó unidad transatlántica y «sin miedo» a los intentos de silenciar al disidente. Aludió además a polémicas regionales y a figuras de la derecha continental; presentó homenajes y denunció intentos de amedrentamiento, siempre desde la lógica del testimonio cristiano que reivindica para el espacio público.
Sobre el balance de obras, el alcalde sumó referencias a recuperación del Centro Histórico, mantenimiento vial y seguridad, pero su bandera programática —insistió— es llevar agua y formalidad (títulos, RUC, acceso a compras del Estado) a los barrios más pobres, «porque la historia se hace con historias de amor de cada familia, no con el odio que promueven los rojos». En paralelo, el municipio ha comunicado rendiciones de cuentas públicas y eventos masivos para detallar avances y retos de la gestión.
El tramo político dejó un titular para Lima y para Perú. López Aliaga encabeza la intención de voto para las presidenciales de 2026 en los sondeos más recientes de Ipsos (Perú21 y América TV), en un escenario muy fragmentado donde el líder limeño se despega por pocos puntos pero ocupa el primer lugar con alrededor del 11%. La foto es volátil —la misma encuestadora subraya caídas y subidas de sus rivales por márgenes estrechos—, pero en el arranque del curso electoral el alcalde es el principal referente del electorado antiizquierda.