El presidente argentino, Javier Milei, ha defendido un «reformismo permanente» que permita la «reconstrucción del país» y ha subrayado la necesidad de «seguir con la motosierra en el Estado», al tiempo que ha planteado la posible salida de Mercosur para acercarse a Estados Unidos y un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. En una intervención cargada de reproches a «la casta», Milei ha ensalzado su plan económico y ha destacado que Argentina ha pasado de ser «un hazmerreír a nivel global» a «ser un protagonista inesperado» sobre el que se posan «los ojos del mundo».
Jactándose irónico de que «desde abril que la economía no para de crecer y los keynesianos no paran de llorar», el mandatario ha prometido que «la inflación tenderá a ir hacia cero», pues «desterrar la inflación» es «la primera asignatura sobre la que avanzar» para «verdaderamente ser una potencia». Así, ha planteado el requerimiento «imperativo» de llevar a cabo una «reforma impositiva estructural» a fin de «terminar con el infierno logístico que implica tributar en Argentina» y ha ensalzado los logros de su política de recortes, prometiendo que irán a más.
Al hablar de la supuesta admiración que su gestión ha despertado en el mundo, Milei ha aseverado que en algunos casos «incluso han tomado nota del trabajo que (han) hecho para aplicarlo en sus propios países». Tal es «el caso, por ejemplo, de Elon Musk al frente de la cartera de desregulación en Estados Unidos», ha ilustrado Milei. Sin embargo, esta no ha sido la única alusión del mandatario a Estados Unidos, hacia donde ha mirado con la esperanza de entablar un acuerdo de libre comercio entre Buenos Aires y Washington.
«Para aprovechar esta oportunidad histórica que se nos vuelve a presentar, es necesario estar dispuestos a flexibilizar o incluso llegado el caso a salir del Mercosur, que lo único que logró desde su creación es enriquecer a los grandes industriales brasileros a costa de empobrecer a los argentinos», ha apostillado Milei. Asimismo, el presidente argentino ha sostenido que Argentina es «indudablemente un país distinto que hace un año» y que ahora está «en condición de afrontar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional sin aumentar la deuda bruta».