La Jurisdicción Especial para la Paz de Colombia (JEP) ha acusado formalmente a nueve narcoterroristas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) por crímenes de guerra y contra la humanidad por hechos ocurridos en los departamentos de Huila, Tolima y Quindío.
Los integrantes de las FARC son acusados «por homicidios, masacres, desapariciones forzadas, desplazamientos, tomas guerrilleras, ataques contra la población civil y ataques contra integrantes de la fuerza pública que estaban fuera de combate o mediante el empleo de armas que contravienen el derecho internacional humanitario».
Tal y como recuerda la agencia EFE, entre los imputados destaca Pablo Catatumbo Torres Victoria, un exguerrillero que fue congresista por el partido Comunes tras los cuestionados acuerdos de paz de 2016, que concedieron representación parlamentaria al grupo terrorista.
La investigación que ha llevado a la acusación se remite a 94 incursiones armadas perpetradas por grupos de las FARC entre 1991 y 2016. Además, analizó cerca de 600 expedientes judiciales, 54 informes de víctimas y organizaciones sociales, y los relatos de 967 víctimas individuales acreditadas.