El Gobierno de Perú ha aprobado a última hora de este viernes y tras la celebración de un Consejo de Ministros extraordinario el estado de emergencia en la frontera con Chile durante un periodo de 60 días, ante el aumento de la migración ilegal y «con el objetivo de hacer frente a la criminalidad y otras situaciones de violencia».
La medida, que afecta a los distritos fronterizos de Palca, Tacna y La Yarada, «implica la restricción de derechos constitucionales relativos a la libertad y seguridad personales, inviolabilidad de domicilio, libertad de reunión y tránsito», así como la necesidad de solicitar un permiso «a las autoridades competentes» para «la realización de las actividades religiosas, culturales, deportivas y no deportivas de carácter masivo y público», ha informado el Ejecutivo en un comunicado.
Mientras dure la declaración de estado de emergencia la Policía Nacional del Perú (PNP) asumirá el control del orden interno, apoyándose cuando así lo requiera de las Fuerzas Armadas; todo ello atendiendo a «zonas de intervención (creadas) sobre la base de inteligencia, indicadores, estadísticas y mapas del delito, entre otros instrumentos».
Asimismo, se contempla la realización de un «patrullaje motorizado permanente y continuo en la línea fronteriza con Chile» y se autoriza a las fuerzas desplegadas sobre el terreno para la «intervención de los migrantes que intenten cruzar por zonas no habilitadas y/o autorizadas».