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QUIERE IMPONER SU CRITERIO EN ESTA OBRA

Petro amenaza a la ciudad de Bogotá con cortar la financiación de la construcción del Metro

El presidente izquierdista de Colombia, Gustavo Petro. Europa Press

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, emprendió un serio chantaje con la ciudad de Bogotá. Le dijo a la alcaldesa de la capital que, si el Metro que quiere construir no es subterráneo, entonces probablemente el Gobierno decida no financiar más obras en la capital colombiana.

El secretario de Desarrollo Económico del Distrito se pronunció acerca del tema y calificó la situación de extorsión; mientras que la alcaldesa de la capital, Claudia López, aseguró que Petro impone un «saboteo» con «amenazas» sobre uno de los proyectos más polémicos de toda Colombia.

El chantaje

Al salir de la Casa de Nariño, el ministro del Transporte, Guillermo Reyes, fue el encargado de anunciar el chantaje: «Si no se aceptan las modificaciones dentro del marco jurídico, el Gobierno, en la medida en que financia el 70% de los otros proyectos, pues esos se van a tener que parar«.

La medida podría afectar a otros megaproyectos en Bogotá que tienen financiación de parte del Gobierno Nacional, como la segunda línea del metro y el Regiotram de Occidente.

«Son inconcebibles las declaraciones del ministro de Transporte, aquí vemos un claro chantaje por parte del Gobierno Nacional hacía la administración distrital. Realmente el Presidente Gustavo Petro demuestra hasta dónde puede llegar su capricho, que de no hacerse el metro como él quiere pues va a frenar todos los aportes que la Nación le hace al distrito”, precisó el concejal Humberto Amin.

Para Petro el Metro elevado sería una torpeza: «Si yo hago el esperpento de meter un metro elevado por la Caracas las próximas tres generaciones enteras me van a maldecir. El metro elevado es una chambonada».

¿Qué hay detrás del ‘capricho’ de Petro?

Entre 2012 y 2015, cuando Gustavo Petro fue alcalde de Bogotá, promovió la idea de un metro subterráneo que nunca se materializó, y este viernes 3 de febrero a través de Twitter el presidente Gustavo Petro confirmó que adelantará su viaje a China para «buscar mejores opciones» para la obra.

Al parecer Petro siente rencor porque se desecharon los estudios sobre el Metro subterráneo de la época cuando él fue alcalde y ahora que es presidente buscaría imponer su criterio en lo que respecta a esta obra pública.

«Sé lo que debió ser el gran escándalo: Botar los estudios terminados del metro subterráneo de Bogotá, pero fue un gran silencio; ahora si será el gran escándalo sólo porque intentamos recuperar parte de esos estudios y transformar un proyecto en bien de toda Bogotá», escribió en Twitter.

Las consecuencias de la imposición

Claudia López ha señalado que mientras ella sea alcaldesa de Bogotá, la primera línea del metro de Bogotá entraría en operación en 2028, lo que implica no cambiar su diseño.

Pero en caso de que Petro logre su cometido, las consecuencias serían muy duras para las finanzas, ya que implicaría pagar un adicional de unos 12 billones de pesos colombianos (más de 215 millones de dólares americanos, aproximadamente). Además, según indican los medios locales, un cambio en el contrato podría generar demandas internacionales contra Colombia por parte de otras empresas que perdieron la adjudicación en el proceso de contratación.

Con las tendencias #NoalPetroChantaje y #BogotáSeRespeta exministros, concejales y gremios se han manifestado en contra de la intención del presidente colombiano de cambiar las reglas de juego y convocaron a la ciudadanía a una manifestación masiva el próximo 15 de febrero para «exigirle al presidente dejar de sabotear esta obra«. «El Metro no es de Petro, es de los bogotanos», aseguran.

Queda esperar a conocer qué sucederá con el desarrollo de uno de los proyectos más importantes y esperado por los colombianos durante décadas.

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