Un toque de queda nocturno aplicado en Ecuador desde el 3 de mayo y que ha culminado oficialmente este lunes dejó un saldo de más de 5.000 detenidos, entre los que las autoridades han afirmado se encuentran al menos 700 pandilleros que integran bandas criminales del país sudamericano.
De acuerdo con el ministro de Interior ecuatoriano, John Reimberg, la medida también permitió la incautación de 9.2 toneladas de droga mientras se mantuvo vigente. El toque de queda fue aplicado en nueve de las 24 provincias del país.
Ecuador ha visto empeorar drásticamente en los últimos años sus problemas de seguridad ciudadana. De acuerdo con un reporte de la organización Insight Crime el país registró el año pasado 51 homicidios por cada 100.000 habitantes, la tasa más alta en esta materia en toda la región.
El recién levantado toque de queda es ya el segundo que aprueba el presidente Daniel Noboa en lo que va de 2026.