Los eurodiputados de VOX, Hermann Tertsch y Jorge Martín Frías, elevaron en agosto su denuncia a Bruselas ante el grave riesgo de fraude electoral en Honduras, enviando una carta a la Alta Representante de la Unión Europea, Kaja Kallas, para exigir que Europa dejara de financiar a gobiernos autoritarios en la Iberosfera. Según advirtieron, la UE es «cómplice» de un proceso que amenaza con consumar este domingo un nuevo intento de manipulación electoral al estilo del chavismo.
VOX señaló que el Gobierno de Xiomara Castro, tutelado «en la sombra» por su marido, el expresidente Manuel «Mel» Zelaya, estaba replicando el manual bolivariano para perpetuarse en el poder: control de instituciones, persecución de opositores y periodistas, y presión directa sobre los garantes de unas elecciones libres, como Cosette López, consejera principal del Consejo Nacional Electoral.
«La UE no puede ser cómplice de un fraude anunciado. Ni un euro más para gobiernos que atacan la democracia y los derechos fundamentales», afirmaron Tertsch y Martín Frías en su misiva.
Por ello, VOX exigió a Bruselas la suspensión inmediata de toda financiación europea a Honduras, la imposición de sanciones selectivas contra los responsables de socavar la independencia electoral y el despliegue de una observación internacional real que impida legitimar un resultado manipulado.
Esta iniciativa se sumó a la intensa labor que los eurodiputados de VOX desarrollan en el Parlamento Europeo para defender la libertad en la Iberosfera. Desde allí denunciaron la injerencia del Foro de Sao Paulo y del Grupo de Puebla, y reclamaron que la UE rompa toda colaboración con Estados que vulneran sistemáticamente los derechos humanos.
Para VOX, la decisión que debía tomar Bruselas era inaplazable: o sigue financiando regímenes autoritarios o reconoce, de una vez, que donde se impone el socialismo sólo quedan pobreza, represión y exilio.