«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
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Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

Cumpleaños de Doña Sofía, Reina de España

Leo en la prensa que Doña Sofía cumple 76 años.

http://www.abc.es/estilo/casas-reales/20141102/abci-sofia-aniversario-201411012221.html

Somos casi de la misma quinta. Dos años y unos meses más joven que ella. ¿Por qué la traigo al Blog? Pues más bien por el no que por el sí. Este no es un Blog político y menos del Gotha. ¿Qué pinta en él la que fue Reina de España? ¿Acaso por Reina Católica? Pues no. De orígenes protestantes, recalada en la ortodoxia griega, luego católica por matrimonio, influenciada, dicen, por religiones orientales, con vegetarianismo y horror a los toros si es verdad lo que se cuenta, mis reservas ideológicas son notables. Sin embargo creo que ha sido ejemplo notabilísimo de dignidad. Y eso es una virtud.

No sé si el catolicismo llegó a su alma. Las apariencias las guardó. Aunque en maestra de guardar apariencias, lo ha sido siempre, si bien con el corazón desgarrado Por ello al respecto no cabe asegurar nada. Ella sabrá. Y Dios también. Si en la religión católica  ha encontrado un bálsamo para tantas ilusiones rotas, me alegraría mucho.

Su figura ha estado siempre opacada por la de su marido, el en teoría Rey Católico de España, que, en mi pobre opinión, está a leguas de distancia, por debajo, de la que oficialmente es su mujer. Creo que ella nunca conectó con su pueblo, desde su chirriante español, pero mucho más por la radical ignorancia de los españoles que por la idiosincrasia de la princesa griega. Aunque ésta tampoco fuera para echar cohetes.

Se le hundió todo. En primer lugar, y muy pronto, el matrimonio. El Rey enseguida emuló a no pocos de sus antecesores en infidelidades matrimoniales. Que ella ocultó siempre tras una encantadora sonrisa. Aunque su alma llorara permanentemente. Estuvo siempre detrás, como si no ocurriera nada. Y en ocasiones ante desprecios públicos notorios.Aunque el mayor desprecio no fuera el de los gestos.

Madre siempre amante de sus hijos, que seguramente, puedo equivocarme, impidió una ruptura clamorosa, tampoco tuvo en eso motivos de alegría ante las vicisitudes de la Familia Real. Pero ahí ha estado permanentemente. A veces incluso impolíticamente. Aunque ella políticamente no haya estado nunca. No la dejaron ser más que comparsa. Que una madre esté con sus hijos, por impresentables que puedan ser, caso que lo fueren, no dice mal de la madre. En su sitio de abuela cuando la muerte de la madre de Marichalar, en su sitio de madre con su hija Cristina… Ya como para desear que también estuviera en su sitio con sus nietas Borbón Ortiz. Aunque me temo que la madre de éstas, con mucha más personalidad que Marichalar y Urdangarín, no digo que mejor, simplemente que más, no se deje.

Vida tristísima de fracasos la de Doña Sofía, Reina de España. Se le hunde todo. Hasta su hermano, en mi opinión impresentable, como rey de Grecia. Apenas hoy con el consuelo de su hermana Irene, una solterona que parece más rara que un perro verde. Dios quiera que la Reina católica de España que fue, al menos en teoría, encuentre en la religión alivio ante tanta desventura. Su traída a un Blog católico tal vez sea introducida con calzador. En uno sobre la dignidad personal merece sobresaliente cum laude. Y si esa virtud se amparara en unos sentimientos católicos, que no me atrevo a asegurar, su presencia aquí estaría justificadísima.   

  

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