
Una nueva escalada de violencia dejó al menos 13 civiles muertos y cinco heridos graves en un ataque perpetrado la noche del sábado en la aldea de Maker Abior, situada en el norte de Sudán del Sur, según informaron este domingo fuentes oficiales locales. El incidente se enmarca en un contexto persistente de tensiones entre comunidades en la región de Abyei, un territorio en disputa que permanece bajo vigilancia internacional.
El ministro de Información de la zona administrativa de Abyei, Yohannes Akol Ngor, confirmó que las víctimas eran civiles desarmados y calificó el asalto como un acto deliberado contra la población. Según su declaración, la administración local había adoptado previamente medidas preventivas destinadas a contener posibles brotes de violencia, aunque estas no lograron evitar el ataque. El funcionario subrayó la gravedad del suceso y advirtió del riesgo de represalias inminentes.
De acuerdo con testimonios recogidos en el lugar de los hechos, un grupo de hombres armados irrumpió en la aldea durante la noche y abrió fuego de manera indiscriminada. Un testigo presencial indicó que los presuntos autores pertenecían a la comunidad misseriya, grupo nómada que transita estacionalmente por la región. Las autoridades no han confirmado oficialmente la autoría, pero señalaron que se está llevando a cabo una investigación preliminar.
Los cinco heridos graves fueron trasladados a instalaciones médicas en la ciudad de Abyei, donde reciben atención especializada. Las condiciones de seguridad y acceso sanitario en la zona siguen siendo limitadas, lo que complica la respuesta humanitaria inmediata. La administración local solicitó apoyo adicional para garantizar la asistencia médica urgente y reforzar la protección de la población civil.
Tras el ataque, las autoridades notificaron de inmediato a la Fuerza Provisional de Seguridad de las Naciones Unidas para Abyei (UNISFA) y a responsables sudaneses con el objetivo de prevenir una escalada mayor. La presencia de civiles desplazados en la región, incluidos miembros de la comunidad misseriya acogidos previamente, incrementa la preocupación por posibles actos de venganza.