«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Pese a las graves violaciones de derechos humanos

El Foro Económico Mundial invita al ministro de Asuntos Exteriores del régimen de Irán a Davos para su reunión anual

Klaus Schwab y Abbas Araghchi. Redes sociales

El Foro Económico Mundial se ha visto envuelto en una fuerte controversia a pocos días de su reunión anual en Davos, tras recibir presiones para que excluya de la cita a representantes del régimen iraní, a los que distintas organizaciones acusan de estar vinculados con graves violaciones de derechos humanos.

Una de las voces más activas en esta campaña ha sido la organización Unidos Contra el Irán Nuclear (UANI), que remitió una carta al presidente del foro, Borge Brende, solicitando que ningún alto cargo de la República Islámica sea invitado al encuentro. Según informó la propia entidad, no obtuvo respuesta por parte del FEM y, lejos de atender su petición, la organización incluyó en la agenda una entrevista con el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, prevista para este domingo.

El Foro Económico Mundial tampoco reaccionó a las solicitudes de aclaración planteadas por Fox News Digital sobre esta decisión.

El director ejecutivo de UANI, Mark Wallace —exembajador de Estados Unidos ante la ONU durante la presidencia de George W. Bush—, justificó su exigencia citando informes recientes de organizaciones de derechos humanos que describen una represión masiva de civiles en Irán. En su misiva, Wallace sostuvo que Araghchi forma parte del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, órgano que, según estas fuentes, habría autorizado el uso de munición real contra manifestantes.

Wallace aseguró que sólo en el último mes se habría producido lo que algunos califican como la mayor matanza de civiles en la historia reciente del país, con entre 12.000 y 20.000 personas muertas en apenas unos días de enero, cuando miles de ciudadanos salieron a protestar contra el régimen del ayatolá Alí Jamenei. A su juicio, dar voz en Davos a representantes de ese Gobierno resulta «profundamente ofensivo» y contradictorio con el lema del foro de este año, centrado en el diálogo.

«En lugar de diálogo, lo que recibieron los iraníes fueron balas», escribió Wallace, criticando que se pretenda ofrecer una plataforma internacional a dirigentes que, según él, encubren esos hechos.

La polémica se ha visto alimentada por declaraciones recientes del propio líder supremo iraní, quien reconoció por primera vez en público que miles de personas murieron durante las protestas antigubernamentales. Jamenei atribuyó los disturbios a Estados Unidos y afirmó que algunos manifestantes fallecieron «de manera inhumana y salvaje», según recogió la BBC.

Mientras las autoridades iraníes no han publicado cifras oficiales, la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, calcula que más de 3.000 personas perdieron la vida en unas tres semanas de disturbios, aunque otras estimaciones elevan aún más ese balance. Además, la BBC Persian y BBC Verify han autentificado vídeos en los que se observa a fuerzas de seguridad disparando contra los manifestantes.

Desde Estados Unidos, el expresidente Donald Trump también intervino en el debate, declarando a Politico que «es el momento de buscar un nuevo liderazgo en Irán», después de leer varios mensajes publicados por Jamenei en la red social X en los que culpaba a Washington de la violencia. Trump acusó al líder iraní de haber llevado al país a la ruina mediante el uso sistemático de la represión.

«El liderazgo se basa en el respeto, no en el miedo ni en la muerte», afirmó Trump, subrayando que el nivel de violencia empleado por el régimen no tiene precedentes recientes.

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