«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La operación se produjo en la provincia de Sichuan

El régimen chino de Xi Jinping intensifica la represión contra comunidades cristianas

El dictador chino, Xi Jinping. Europa Press

Las autoridades chinas han intensificado esta semana la represión religiosa contra grupos cristianos «no autorizados» con la detención de varios líderes protestantes en el suroeste del país, en una nueva señal del endurecimiento del control estatal sobre las confesiones fuera del marco oficial del Partido Comunista Chino (PCCh).

La operación policial se produjo en la provincia de Sichuan y tuvo como objetivo una de las congregaciones protestantes clandestinas más conocidas del país. Según un comunicado de la propia iglesia y de organizaciones internacionales de derechos humanos, las detenciones se llevaron este martes y afectaron al menos a cuatro personas, mientras que otras dos permanecían en paradero desconocido.

Entre los detenidos figuran el presbítero Li Yingqiang y su esposa, así como el predicador Dai Zhichao.

China alberga a decenas de millones de cristianos, tanto protestantes como católicos, muchos de ellos pertenecientes a la clase media urbana. Aunque durante años las llamadas “iglesias domésticas” operaron con una tolerancia limitada, en los últimos tiempos la participación en estos grupos se ha vuelto cada vez más arriesgada, en el contexto de una ofensiva más amplia contra la sociedad civil.

El dictador comunista Xi Jinping ha reiterado recientemente la necesidad de avanzar en la asimilación de la religión de estas comunidades. Según Bob Fu, director de la ONG ChinaAid, el objetivo es forzar a las iglesias a aceptar la ideología del partido comunista o enfrentarse a su desaparición.

Esta campaña podría complicar aún más las relaciones entre Pekín y Washington antes de las cumbres previstas entre Xi y el presidente estadounidense, Donald Trump, previstas para este año.

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