La localidad de Tessalit, situada en el extremo septentrional de Mali, ha quedado bajo control de grupos rebeldes independentistas, según informaron fuentes locales. La toma de este enclave se enmarca en una ofensiva coordinada que ha afectado a múltiples puntos del país, incluida la capital, Bamako, y diversas localidades del norte y centro del territorio. Este desarrollo se produce días después de la caída de la ciudad de Kidal, considerada un bastión estratégico en la región.
De acuerdo con las mismas fuentes, la ocupación de Tessalit se habría producido tras una retirada previa del Ejército maliense y de sus aliados extranjeros vinculados al grupo paramilitar conocido como ‘Africa Corps’. No obstante, hasta el momento no se ha emitido confirmación oficial por parte de las autoridades militares malienses ni de los actores externos mencionados sobre la situación en el terreno.
Tessalit posee una relevancia logística y geoestratégica significativa, al encontrarse próxima a una ruta que conecta el norte de Mali con Argelia, además de disponer de un aeródromo cercano a un campo militar. El control de este punto podría facilitar movimientos de aprovisionamiento, así como el tránsito de combatientes en un entorno desértico caracterizado por una limitada presencia estatal.
La secuencia de acontecimientos se inscribe en una dinámica de escalada impulsada por el Frente de Liberación del Azawad (FLA), organización que reivindica la independencia de una amplia franja del norte del país. Esta estructura ha actuado en aparente coordinación con los yihadistas del Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM), entidad afiliada a redes activas en la región del Sahel.
Durante la misma ofensiva, se han registrado ataques en Bamako y otras localidades, en los que resultó asesinado el ministro de Defensa de Mali, el general Sadio Camara, según informaciones preliminares no verificadas oficialmente.