Las autoridades chinas intensificaron este mes las acciones de persecución contra comunidades cristianas en el pueblo rural de Yayang, en la provincia de Zhejiang, tras un amplio operativo policial que derivó en detenciones, retirada de símbolos religiosos y un aumento de la vigilancia estatal sobre los lugares de culto.
Según publica este domingo el periódico francés Le Monde, testimonios locales y organizaciones de defensa de la libertad religiosa, alrededor de las 22:00 horas del 14 de diciembre de 2025, cientos de agentes del orden llegaron al pueblo equipados con cascos, porras y escudos antidisturbios. La operación se produjo un día después de que se colocaran avisos de búsqueda contra los líderes de la iglesia local, acusados de «alterar el orden público», un delito de formulación amplia que, según observadores internacionales, ha sido utilizado de manera recurrente para frenar actividades religiosas no alineadas con las directrices oficiales.
En los meses previos, las autoridades del distrito ordenaron que todas las iglesias iniciaran sus servicios con ceremonias patrióticas, incluyendo el izamiento de la bandera nacional y la entonación del himno. Mientras la mayoría de los templos aceptó la medida, la iglesia de Yayang se negó a cumplirla. Como respuesta, sus feligreses comenzaron a reunirse diariamente para orar, lo que incrementó la presencia policial en la zona.
La madrugada del 14 de diciembre, entre 100 y 200 personas se encontraban dentro del edificio religioso cuando la policía irrumpió en el lugar. Todos los asistentes fueron trasladados a dependencias policiales. La mayoría fue liberada posteriormente, pero al menos 20 personas, entre ellas los líderes comunitarios, continúan detenidas. La organización China Aid informó que los arrestados no han podido reunirse con sus abogados más de un mes después de su captura.
Tras el operativo, imágenes satelitales y fotografías difundidas por agencias internacionales mostraron la retirada de la cruz que coronaba la cúpula de la iglesia y la demolición de dos edificios anexos utilizados para actividades educativas y comunitarias. Además, drones de vigilancia y patrullas policiales se mantienen de forma permanente en el vecindario, lo que ha limitado la posibilidad de grabar o documentar los hechos.
Yayang se encuentra en una región con una alta concentración de cristianos. La ciudad cercana de Wenzhou es conocida como la «Jerusalén de China». Entre 2014 y 2016, más de 1.700 cruces fueron retiradas de iglesias en la provincia de Zhejiang como parte de una campaña oficial, según registros de organizaciones de derechos religiosos.
Especialistas en política religiosa señalan que estas acciones forman parte de una estrategia más amplia de control ideológico bajo el liderazgo del presidente Xi Jinping. «Las libertades religiosas que se habían tolerado de manera limitada desde la década de 1980 se han reducido de forma significativa», indicó la investigadora Julie Remoiville. En este contexto, numerosos creyentes han comenzado a abandonar los templos oficiales y a regresar al modelo de «iglesias domésticas», espacios de culto no registrados que operan al margen de la asociación religiosa supervisada por el Estado.
En las semanas posteriores al operativo en Yayang, se reportaron acciones similares en otras ciudades, incluyendo Chengdu, donde varios líderes cristianos fueron arrestados bajo cargos comparables.