La flotilla Global Sumud (GSF) ha denunciado este miércoles que varias embarcaciones sin identificar se aproximaron a sus barcos cuando ya se encontraban dentro de la llamada «zona de riesgo«, donde anteriores misiones fueron interceptadas en su intento de llegar a la Franja de Gaza. Según la organización, algunas de esas naves navegaban con las luces apagadas y se retiraron tras la activación de los protocolos de seguridad de la misión.
Pese a ello, los participantes han confirmado que mantienen el rumbo hacia Gaza. En estos momentos, la flotilla se sitúa a 120 millas náuticas de la costa, en un área próxima a la que en otras ocasiones fue escenario de interceptaciones y ataques contra convoyes que intentaban romper el bloqueo naval israelí para entregar ayuda humanitaria.
La alerta se produjo apenas dos horas después de que la GSF comunicara un incremento de la actividad de drones en la zona, lo que llevó a declarar el estado de «alerta máxima». «Diversos informes apuntan a posibles incidentes en las próximas horas», señalaron desde la misión.
La eurodiputada francopalestina Rima Hassan, de Francia Insumisa, aseguró en su cuenta de X que «la interceptación tendrá lugar muy probablemente esta mañana», citando la presencia de «dos buques militares» a pocas horas de distancia.
Mientras tanto, la flotilla denunció que la fragata de la Armada española navega a una velocidad reducida y no podrá alcanzarlos antes del mediodía. Fuentes de Moncloa confirmaron que, aunque el buque ya opera en la zona, el Gobierno ha advertido «encarecidamente» a los activistas que no entren en la zona de exclusión para evitar un riesgo severo a su seguridad.
La organización también criticó la actitud de Italia, después de que Roma les trasladara que su fragata desplegada podría emitir un aviso ofreciendo a los participantes «la oportunidad» de regresar a la costa. Para la GSF, se trata de un intento de «desmoralizar y fracturar una misión humanitaria pacífica».