«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Muchos llegan a España a través de la inmigración ilegal

Marruecos indulta a casi 20.000 condenados a prisión en julio y eleva la cifra a más de 58.000 indultados en seis años, incluidos 121 terroristas

(Foto de ARCHIVO) El rey de Marruecos, Mohamed VI REINO DE MARRUECOS 16/1/2021

El rey Mohamed VI de Marruecos ha indultado a 19.673 condenados a prisión este 29 de julio de 2025, incluyendo 23 condenados a muerte cuya pena fue conmutada a cadena perpetua, con motivo del 26º aniversario de su entronización. Esta medida, una de las más numerosas en la historia reciente del país, eleva a 58.442 el total de indultados desde 2019, según datos recopilados del Ministerio de Justicia marroquí y la Delegación General de la Administración Penitenciaria y de la Reinserción (DGAPR) a los que ha tenido acceso LA GACETA. Entre los beneficiados, al menos 121 condenados por «extremismo y terrorismo» han sido liberados tras expresar arrepentimiento, junto con miles de condenados por otros delitos, incluyendo narcotráfico. Sin embargo, esta política de clemencia, presentada como un gesto humanitario, está generando alarma en España, donde fuentes de la Policía Nacional y FRONTEX confirman que muchos de estos expresidiarios están llegando al país a través de rutas de inmigración ilegal, exacerbando las tensiones en Ceuta, Melilla y Canarias. En un contexto de hacinamiento carcelario y la candidatura de Marruecos al Mundial de Fútbol 2030, estas liberaciones plantean preguntas sobre sus verdaderos objetivos y sus consecuencias en la seguridad regional.

Un historial de indultos masivos: 58.442 liberados desde 2019

Desde 2019, los indultos de Mohamed VI han beneficiado a un amplio espectro de condenados, desde activistas políticos hasta delincuentes comunes y personas sentenciadas por delitos graves. A continuación, un resumen detallado de las principales medidas de clemencia:

2019: 4.826 indultados, incluyendo 60 activistas rifeños en junio, 4.764 rifeños y salafistas “arrepentidos” en julio, y la periodista Hajar Raissouni con su esposo en octubre. Los salafistas, muchos condenados por terrorismo, debían jurar lealtad a las instituciones nacionales para beneficiarse.

2020: 6.137 liberaciones, con 5.654 indultos en abril bajo la excusa de la pandemia de COVID-19, buscando reducir el riesgo sanitario en cárceles abarrotadas y 483 por el fin del Ramadán en mayo.

2021: 1.566 beneficiados, incluyendo 810 por el fin del Ramadán (16 del movimiento rifeño Hirak, aunque líderes como Naser Zafzafi fueron excluidos) y 756 por el Día de la Independencia.

2022: Un total de 5.473 indultos, destacando 29 condenados por terrorismo en el Ramadán, 11 en la Fiesta del Cordero, 1.769 por la Fiesta del Trono y 542 por la Revolución del Rey y el Pueblo. Según Bensalem Oudija, director de Asuntos Civiles del Ministerio de Justicia, se recibieron 10.455 peticiones de indulto ese año, aprobándose el 52%.

2023: 5.747 indultados, incluyendo 17 terroristas en el Ramadán, un condenado a muerte en la Fiesta del Trono (pena conmutada), 991 por la Independencia, 1.434 por la Fiesta del Sacrificio y 752 por el aniversario del profeta Mahoma.

2024: 9.019 amnistías a condenados a prisión, con un indulto histórico de 4.831 agricultores de cannabis en agosto, 18 terroristas en el Ramadán, 1.383 por la Independencia, 708 por el cumpleaños del rey y 638 por el nacimiento de Mahoma.

2025: 33.036 indultados hasta julio, incluyendo 31 terroristas por el Ramadán, 15 por la Fiesta del Sacrificio, 1.304 por la Independencia y los 19.673 recientes por la Fiesta del Trono.

Indultos e inmigración ilegal: una conexión alarmante

Fuentes de la Policía Nacional consultadas por LA GACETA confirman que, aunque no se registra de manera oficial, un número significativo de los indultados en Marruecos está llegando a España a través de rutas de la inmigración ilegal. Este fenómeno se observa en puntos críticos como las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla, las costas andaluzas del Estrecho de Gibraltar y las Islas Canarias. Agentes de FRONTEX confirman a este medio que han identificado embarcaciones en Canarias con expresidiarios entre los inmigrantes ilegales.

Por otro lado, la liberación de condenados por narcotráfico, especialmente los 4.831 agricultores de cannabis indultados en 2024, agrava las preocupaciones en un contexto donde el Estrecho y el Mar de Alborán son epicentros del tráfico de hachís. Operaciones como el Plan INDALO de la Guardia Civil han detectado un aumento en las narcolanchas, algunas posiblemente vinculadas a redes que podrían incluir a expresidiarios. La liberación de 121 terroristas desde 2019, aunque supuestamente “arrepentidos”, añade una capa de inquietud, dado el riesgo de que algunos puedan reincidir o integrarse en redes criminales transnacionales.

Hacinamiento carcelario y proyección internacional

El hacinamiento en las cárceles marroquíes es un factor clave detrás de los indultos masivos. Según un informe de la DGAPR, las prisiones albergaban a más de 87.000 presos en 2023, con una tasa de ocupación del 150% en muchas instalaciones, lo que genera condiciones inhumanas y tensiones internas. Los indultos buscan aliviar esta presión, pero también responden a una estrategia de imagen. Con su candidatura al Mundial de Fútbol 2030 junto a España y Portugal, Marruecos aspira a proyectar una imagen de estabilidad y seguridad. Liberaciones de figuras públicas, como periodistas o activistas rifeños, son presentadas como gestos de apertura, pero la inclusión de condenados por delitos graves genera críticas.

Organizaciones como Amnistía Internacional han elogiado medidas como la conmutación de penas de muerte, pero cuestionan la opacidad en la selección de beneficiarios, especialmente en casos de terrorismo. La falta de programas de reinserción social, como señalan fuentes cercanas a la DGAPR, aumenta el riesgo de que los liberados, sin oportunidades económicas y sometidos bajo una vigilancia extrema, busquen emigrar ilegalmente o reincidan en actividades criminales.

Implicaciones geopolíticas y críticas en España

En España, los indultos masivos son vistos con escepticismo por su posible uso como herramienta geopolítica. Marruecos ha utilizado los flujos migratorios como presión en el pasado, como en la crisis de Ceuta de 2021, cuando miles de inmigrantes ilegales cruzaron la frontera en un solo día. La liberación de expresidiarios, especialmente aquellos vinculados al narcotráfico o terrorismo, podría ser una forma indirecta de trasladar desafíos a Europa mientras Marruecos alivia su sistema penitenciario.

En el terreno, las autoridades de Ceuta, Melilla y Canarias han intensificado los controles fronterizos y marítimos, pero la magnitud de los indultos complica la tarea. La Guardia Civil reporta un incremento en las operaciones contra el narcotráfico, con más de 200 toneladas de hachís incautadas en el Estrecho en 2024. La presencia de expresidiarios en estas redes, aunque no cuantificada, es una preocupación creciente.

Los 58.442 indultos concedidos por Mohamed VI desde 2019 reflejan una política que combina tradición, gestión penitenciaria y proyección internacional. Sin embargo, la llegada de expresidiarios a España a través de la inmigración ilegal, confirmada por fuentes policiales y de FRONTEX, subraya los riesgos de estas medidas en un contexto de hacinamiento carcelario y tensiones geopolíticas. La inclusión de 121 terroristas y miles de condenados por narcotráfico, sin un seguimiento claro, plantea desafíos para la seguridad en el Mediterráneo.

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